¿Cómo afectan a la salud los químicos que nos rodean todos los días? – Noticias AMAGI
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¿Cómo afectan a la salud los químicos que nos rodean todos los días?

Debemos ser conscientes de los productos que consumimos diariamente, sabiendo que muchos de éstos pueden ser la causa de numerosas enfermedades.

 

Se estima que, a nivel mundial, cerca del 25% de las enfermedades humanas son atribuibles a factores ambientales. En esta oportunidad investigamos sobre los contaminantes ambientales que alteran el sistema hormonal, llamados disruptores endocrinos. En esta nota compartimos un estudio realizado por diversos especialistas en donde nos cuentan qué son, cómo reconocerlos y qué recaudos tomar.

 

En las últimas décadas, sobre todo en los países más industrializados, se ha incrementado la incidencia de alteraciones del sistema reproductor (infertilidad, malformaciones, pubertad precoz, etc.), de cánceres (ovarios, mama, testículos, tiroides), de enfermedades neurológicas (autismo, Parkinson, Alzheimer) y de enfermedades metabólicas (síndrome metabólico, obesidad, diabetes). Asimismo, se ha reportado un aumento del Índice de nacimientos prematuros en países como EE.UU, Reino Unido, Noruega, Suecia y Dinamarca, donde se observó un incremento en más de un 30% desde 1981.

 

Por otra parte, se ha observado un declive en la capacidad reproductiva de las poblaciones de numerosas especies de animales, incluyendo invertebrados, anfibios, aves, peces y mamíferos.

 

Numerosos trabajos relacionan estas patologías con la exposición a contaminantes ambientales, los cuales tienen la capacidad de alterar el sistema hormonal y son conocidos como alteradores hormonales o disruptores endocrinos (EDC, en sus siglas en inglés). Estas sustancias se pueden encontrar en agua, alimentos, productos y artículos de consumo de uso habitual y precursores de productos manufacturados, cuya producción mundial ha crecido unas seis veces en las últimas cuatro a cinco décadas.

 

Es importante destacar que las consecuencias de la exposición a estas sustancias cobran mayor relevancia cuando ocurre durante el desarrollo intrauterino.

 

 

Fuentes y vías de Ingreso

 

En los seres humanos el contacto con los EDC es por diferentes vías de ingreso: el consumo de alimentos y agua, la absorción a través de la piel, por la inhalación, por la transferencia de la madre al feto (a través de la placenta) y de la madre al hijo por la lactancia si una mujer tiene los EDC en su cuerpo. Estos EDC se acumulan en el tejido adiposo y en otros órganos por largo tiempo y han sido encontrados en sangre, leche humana, cordón umbilical, cabello, fluido amniótico y orina.

 

La exposición puede ser:

  • Ambiental: contacto con aire, agua y suelos contaminados con sustancias de actividades industriales y rurales.
  • En los hogares: La presencia de estos EDC en los hogares puede ser una de las principales vías de exposición. Esta vía es particularmente peligrosa en los niños, ya que por su metabolismo y comportamiento social están más expuestos a los contaminantes presentes en el polvo a través de su inhalación, ingestión y contacto directo con la piel. En bebés y niños, hay una vía de entrada adicional a través de juguetes de plástico que contienen plastificantes y que son habitualmente llevados a la boca. El uso de productos de limpieza e higiene personal sería una fuente importante de estos EDC; ejemplo de ellos son los detergentes y productos cosméticos como cremas, protectores solares, pañales, etc.
  • A través de los alimentos: se considera que los alimentos son la principal fuente de exposición de los EDC. Entre los grupos con más contaminación se encuentran los pescados y mariscos. También las grasas, los aceites y los productos lácteos presentan concentraciones elevadas.
  • En algunos trabajos: en trabajadores de los sectores de la industria farmacéutica o en la industria del plástico, surfactantes, pinturas, resinas y sobre todo en la agricultura. Esto no sólo repercute en los adultos que trabajan, sino que además lo transmiten a sus hijos.

 

 

Clasificación

 

Si bien son muchos y se pueden clasificar de diferentes maneras, a continuación mencionamos brevemente algunas de las sustancias de distribución más común:

  • Dentro de la familia de contaminantes orgánicos persistentes encontramos los Bifenilos policlorados y difenil éteres polibromados (PCBs y PBDEs). Los PCBs son una familia de sustancias químicas industriales. Éstos están prohibidos a nivel global desde 1979. Se encuentran en transformadores y condensadores eléctricos antiguos, sellantes de ventanas y equipos eléctricos de edificios antiguos.
  • Contaminantes de vida corta pero ubicuos como los Ftalatos (BBP, DBP, DEHP) que son usados como plastificantes líquidos que se encuentran en una amplia gama de productos como componente de recubrimientos; insecticidas y repelentes; perfumes, esmalte de uñas, laca de pelo y otros cosméticos; Artículos fabricados con PVC; juguetes, textiles, cortinas, suelos, mangueras, tuberías, ventanas; pinturas, etc. Dentro de este grupo de contaminantes también se encuentra el Bisfenol-A, que es usado para fabricar diversos productos como envoltorios de alimentos, coberturas internas de latas de alimentos y bebidas, juguetes y biberones para niños, teniendo una exposición a este contaminante de forma masiva.
  • Productos cosméticos y de higiene como los Parabenos, que se encuentran en Champús, acondicionadores, lociones, cremas, geles, entre otros. Además está el Triclosan que se encuentra en jabones, detergentes, desodorantes, pasta de dientes, cosméticos, tejidos y plásticos. Algunos Filtros UV que se encuentran en las cremas solares y dermoestéticas también son nocivas para la salud.
  • Plaguicidas, Biocidas y Herbicidas utilizados como plaguicidas en jardines y huertos, contaminando los alimentos.

 

 

Mecanismos de Acción

 

Los estudios realizados muestran que las características específicas de los efectos de los EDC dependen de la dosis de exposición y dinámica dosis-respuesta, del período de exposición, la bioacumulación y latencia de acción. Asimismo al actuar durante todo el período de desarrollo fetal-embrionario, tiene efectos en la descendencia que podrían transmitirse a lo largo de las siguientes generaciones. Por otra parte, al estar los seres humanos expuestos a una mezcla compleja de productos químicos a través de la vida, se hace difícil establecer si los efectos de salud resultan de la exposición a unos pocos productos químicos o a una combinación colectiva de los mismos, es decir actuando en forma sinérgica.

 

 

Consecuencias en la salud

 

Los efectos de los EDC están relacionados con importantes enfermedades:

  • En el crecimiento intrauterino: Retraso de crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer y parto prematuro.
  • Daños en la regulación de la activación del eje reproductor.
  • Daños al sistema reproductor masculino: Por ejemplo alteración gonadal, Ginecomastia, disminución de la calidad seminal e infertilidad y cáncer de testículo.
  • Daños al sistema reproductor femenino: Telarca y pubertad precoz, Trastornos de la reproducción (Síndrome de ovario poliquístico; endometriosis y falla ovárica precoz; disminución de la calidad ovocitaria; Trastornos de la implantación embrionaria).
  • Tumores hormono-dependientes: Cáncer de mama, ovarios, vagina, próstata, testículo y tiroides.
  • Alteraciones de la función tiroidea.
  • Alteraciones del sistema neurológico: Déficit cognitivos o de conducta, enfermedad de Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas.
  • Enfermedades metabólicas: Síndrome metabólico, obesidad, Diabetes tipo 1 y tipo 2.

 

 

Recomendaciones

 

Evitar los EDC en el medio ambiente y en el hogar:

 

  • Verificar que los aparatos eléctricos y electrónicos no contengan EDC; apagar los equipos cuando no se usan.
  • No usar pesticidas (usar cebos y trampas en lugar de aerosoles o polvos de veneno).
  • Limpiar la casa con productos de limpieza naturales: jabón de rosa, vinagre, limón, bicarbonato.
  • Limpiar los pisos con trapos húmedos para evitar levantar el polvo.
  • Lavar la ropa nueva antes de usarla, evitar la ropa con plastificados y no utilizar lavado en seco.
  • Usar pinturas de base mineral o vegetal en la remodelación de la casa.
  • No permitir mercurio en la dieta ni en el hogar: elegir pescados con menor contaminación con mercurio, reemplazar el termómetro de mercurio por uno digital.
  • Comer saludablemente, eligiendo alimentos orgánicos para reducir la exposición a pesticidas.
  • Evitar alimentos y bebidas enlatadas.
  • Usar alternativas al plástico cuando sea posible.
  • No colocar alimentos o bebidas calientes en recipientes de plástico.
  • Utilizar recipientes de vidrio en vez de plástico para calentar en el microondas.
  • Evitar la exposición de botellas de plástico al sol.
  • Evitar la exposición solar de niños de temprana edad, en horarios de alta incidencia de rayos UV, y evitar así el sobre uso de protectores solares a altas concentraciones.
  • Utilizar detergentes para uso domiciliario libre de Nonilfenol o en su defecto utilizar guantes que eviten el contacto.

 

 

Comprar con inteligencia y responsabilidad:

 

  • Evitar productos de PVC blandos (juguetes, ropa, cortinas de baño, papel pintado): elegir materiales naturales.
  • Elegir productos de higiene y cuidado personal libres de EDC: escoger productos naturales, buscar y usar productos libres de ftalatos, benzofenonas, cinamatos y parabenos (indicado en las etiquetas).
  • Evitar el uso de cosméticos sintéticos durante el embarazo y la lactancia.
  • Artículos y productos para bebes y niños: lavar a los bebes con agua y jabón natural, usar sólo aceites vegetales para hidratar, evitar juguetes y artículos de plástico blandos.
  • Elegir los plásticos con responsabilidad: seleccionar plásticos seguros (indicados en el código de reciclaje).

 

Ante el nuevo reto que suponen estas sustancias para la protección de la salud y del medio ambiente, es necesario utilizar un nuevo paradigma. Aplicar el principio de precaución, y adoptar medidas urgentes para eliminar o reducir en la medida de lo posible la exposición a EDC, en particular la exposición de niños y mujeres en edad reproductiva, sobre todo en embarazadas y lactantes. Podemos reducir la exposición a EDC y otros contaminantes ambientales evitando la compra de productos y artículos que los contienen y adoptando hábitos de compra, alimentación, limpieza y vida que reduzcan la exposición.

 

Además, para reducir la exposición de toda la población y del ambiente es necesario adoptar medidas políticas y normativas que eviten la producción y utilización de estas sustancias.

 

 


 

Fuentes Consultadas:

 

Romano Mozo, Dolores (2012): DISRUPTORES ENDOCRINOS Nuevas respuestas para nuevos retos. Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS). Disponible en: http://www.istas.ccoo.es/descargas/disruptores_endocrinos_final.pdf (al 20/03/2019).

 

Miriam Azaretzky, Osvaldo J. Ponzo, Maria Lorena Viale, Gladys I. Fernandez, Claudia E. Sedlinsky, Mercedes Lasaga, Hugo E. Scaglia, Graciela E. Lewitan, Silvina Pozniak, Susana Leiderman (2018): Disruptores endocrinos: Guía de reconocimiento, acciones y recomendaciones para el manejo médico. Revista Argentina de Endocrinología y Metabolismo (RAEM)Volumen 55, Número 2. Abril-Junio 2018.

 

 

Foto de Portada: Designed by rawpixel.com / Freepik

 

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