El mundo de nuestros hijos – Noticias AMAGI
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El mundo de nuestros hijos

Cuando lo obvio se hace transparente

 

Este artículo pretende hacernos pensar un poco y concientizarnos respecto del lugar en donde crecerán nuestros hijos y sus generaciones venideras.

 

Claro está que cuando hablamos de “lugar”, no específicamente nos referimos a las coordenadas dentro del planeta, sino al planeta mismo. Parece una obviedad, aunque no lo vemos de tal modo considerando que el planeta es la fuente de recursos de los cuales cada ser humano se nutre para poder vivir.

 

El agua, el aire y la tierra son los ingredientes que configuran el escenario donde vivimos nuestra vida de todos los días. Del planeta nos nutrimos, por eso se habla de “madre tierra”. Por ejemplo, de ella salen nuestros alimentos, nuestra agua, y básicamente los recursos para fabricar todo aquello con lo que vivimos.

 

Otra vez… esto puede sonar obvio, aunque de tan obvio se hace transparente, entonces muchos nos olvidamos de que así es, y terminamos haciendo cosas que nos perjudican más que ayudarnos. Por ejemplo, ¿Qué estamos haciendo concretamente en nuestros actos cotidianos hacia el planeta, para que los alimentos que nos brinda sean saludables y nutritivos?

 

Ya sabemos que con cada acción u omisión en relación al planeta, contribuimos a crear -permanentemente- esa fuente de recursos no sólo para nosotros, sino también para los niños. Ellos -por ser niños- no tienen otra opción mas que recibir lo que lo adultos vamos dejando para ellos, y sólo pueden ocuparse en la medida que les damos el ejemplo.

 

¿De cuál ejemplo estamos hablando?. Del ejemplo de construir positivamente, de cuidar y mantener, de pensar no sólo en nosotros mismos sino también en los demás: tanto los que están como en los que vendrán.

 

¿Podríamos decir que se trata de una cultura?. Si, tal cual. Es la cultura de la conciencia por nuestros actos, la cultura de “hacernos responsables”, y la cultura de pensar “en-relación”.

 

¿Realmente estamos pensando cómo queremos que sea el lugar desde donde nuestros hijos se sirvan de recursos? ¿Queremos que sea un buen lugar, honestamente y con una mano en el corazón?

 

Sea cual sea la respuesta, ya que estamos transitando el terreno de “lo obvio pero transparente”, dejamos a continuación 3 viñetas que pueden servir de guía para mejorar nuestro hacer:

 

  • Tomar conciencia de nuestra participación, por acción u omisión, en lo que estamos generando a futuro: polución, extinción recursos naturales, consumo excesivo, producción irresponsable, etc.
  • Pensar, seleccionar y dar pasos concretos hacia generar conscientemente cosas positivas y constructivas para el planeta y las comunidades, pensando en el futuro de los niños actuales.
  • Para hacerlo, ir aprendiendo a pensar “en-relación” (en relación con los demás y con todo lo que tiene vida), dejando de lado en “esto es lo que me funciona a mi, hoy”.
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