Fundación Akamasoa, Construyendo un oasis de esperanza en Argentina – Noticias AMAGI
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Fundación Akamasoa, Construyendo un oasis de esperanza en Argentina

Niños jugando y madres trabajando, miradas que atraviesan el alma y cuentan historias. Todos han llegado a la fundación con la esperanza de tener una mejor calidad de vida, en donde los más pequeños puedan nutrir sus cuerpos, la educación los empodere y el trabajo los dignifique. Esta historia comienza con un joven de 31 años, Gastón, quien, junto con decenas de familias trabajan para que puedan salir de la pobreza, siendo artífices de su propio destino.

 

 

Es así como, inspirado en el sacerdote argentino Pedro Opeka, miembro de la Congregación de la Misión (Padres Vicentinos), misionero en Madagascar desde hace cinco décadas y creador de la Asociación Humanitaria Akamasoa, Gastón Vigo Gasparotti decidió viajar a la quinta nación más pobre del planeta para traer a nuestro país un modelo de trabajo que ha sacado a medio millón de personas de la extrema miseria.

 

A su regreso y en el mes de enero de 2019, uniéndose con la Fundación Más Humanidad que, desde el 2011 venía combatiendo la desnutrición infantil, crean juntos Akamasoa Argentina – Más Humanidad para trabajar en Lima y Tigre, provincia de Buenos Aires, en pos de erradicar la pobreza de esas localidades.

 

 

Encontrando el propósito en una gran causa

 

Gastón Vigo Gasparotti es un joven santafesino de 31 años, con formación en ciencias económicas, absolutamente comprometido con los más pobres de nuestro país. Gastón trabajaba en desnutrición infantil con la fundación Conin, pero había algo en el corazón que no lo dejaba tranquilo: “Luego de recorrer 300 de las 4.100 villas que hay en el país, me di cuenta que lo que hacíamos a la mañana, se nos caía a la noche. Evitando la muerte por desnutrición, el problema no terminaba. Había que modificar el entorno de aquellos chicos, su vivienda y su familia”, mencionó.

Durante la visita del padre Opeka a la Argentina, en julio de 2018, Vigo se conmovió con su prédica, “tan coherente, tan sencilla y también tan pasional”. Y poco tiempo después decidió renunciar a su trabajo en la Fundación Conin y viajar a Madagascar, con el propósito de traer el modelo Akamasoa a la Argentina.

 

Ante tanta necesidad, el trabajo por hacer era mucho. Gastón cuenta que cuando le preguntó a Opeka cómo había logrado todo aquello, él contestó: “Gastón, yo no me pregunté cómo llegar a un objetivo. Simplemente me puse a trabajar, a poner ladrillo tras ladrillo”.

 

 

¿Qué es Akamasoa?

 

Akamasoa Argentina nació de la fusión con la Fundación Más Humanidad, como conjunción de ideales comunes, y con la propuesta de que la ayuda no sea solo hasta los 5 años, sino en todas las etapas de la vida.

 

Akamasoa es una organización sin fines de lucro, es un sueño que arrancó en Madagascar, Pedro Opeka, sacerdote argentino que sacó medio millón de seres humanos de la pobreza junto a Fundación Más Humanidad que ya abordaba el tema de la desnutrición, explicó Gastón Vigo. Trabajamos desde la niñez al final de la vida ofreciendo trabajo, educación, tratando de generar  una  constancia y disciplina a quien sufre la pobreza para que puedan ir construyendo sus barrios e ir avanzando en su vida porque nosotros no creemos en el asistencialismo”, siguió el entrevistado.

 

“Estamos convencidos de que el asistencialismo te pone de rodillas, que lo que hay que hacer es respetar la dignidad del ser humano. Para una circunstancia o tiempo determinado uno puede entender un plan social, pero no se puede entender que sea permanente, no se olvide que tenemos 3 veces la población de Uruguay en planes sociales en este país, sin embargo la pobreza estructural se mantiene en el 30% hace 40 años”, dijo Gastón.

 

Akamasoa significa en lengua malgache, “Buenos Amigos”. Este nombre los define, porque no trabajan por el más débil y desprotegido, sino juntos, con el más débil y desprotegido. Encontrándose, unidos en una causa común. Sin someterse a ideologías, ni a prejuicios. Buscan convivir en paz, con más dignidad, más justicia, más trabajo, más humanidad. El abordaje comienza mediante la prevención, tratamiento y recuperación de niños desnutridos, fortaleciendo en simultáneo a la madre de cada uno de ellos y brindando a todo el núcleo familiar herramientas, conocimiento y educación para que sean artífices de su propio destino, y no destinatarios de acciones asistencialistas. 

 

 

¿Por qué Akamasoa en Argentina?

 

En la Argentina, el 33,6% de la población es pobre y el 6,1% indigente. No alcanza tampoco con saber que el 63,4% de los menores de 17 años viven en condiciones de miseria y marginalidad; y el 50% de los alumnos no concluye la secundaria. Debemos reaccionar, no podemos vivir en un estado de pasividad desesperante. Cuando un niño no se alimenta, estimula y educa, estamos generando una hipoteca que ya no será posible de saldar en el futuro. El cerebro no acepta deudas atrasadas. Una primera infancia sumida en contextos de extrema vulnerabilidad, puede dejar secuelas irreversibles. O peor aún, la muerte temprana por desnutrición infantil, en el supuesto granero del mundo, ya se ha llevado la vida de 134.825 personas desde 1946 a la fecha. ¿Cuántos más tienen que morir?

 

Debido a que los datos duelen e invitan a comprometerse. Hay que actuar ahora, porque no podemos seguir sufriendo el peor de los males: la apatía ante una realidad que es contundente.

 

 

¿Dónde están?

 

 

En Lima, Zárate, está la sede central. También trabajan en Rincón de Milberg, Tigre. Todos los días, sin descanso, buscan replicar el milagro de Akamasoa en Madagascar. Codo a codo y junto a los más pobres, están construyendo el primero de los oasis de esperanza en el país

 

¿Por qué la sede central está en Lima? Lima tiene 22.000 habitantes de los cuales 8.000 son pobres. Se encuentra a pocos kilómetros de los dos polos industriales más grandes de la Argentina: Zárate y Campana, a unos 100 kilómetros de Capital Federal. De un estudio demográfico resultó que, de 197 niños, el 34% tiene desnutrición infantil; de 354 adultos, el 49% no trabaja y solo el 30% tiene educación secundaria; de 180 familias, el 69% no tiene agua caliente, y el 46% está hacinado.

“Lima es un pueblo que vive con el dolor de ya no ser. Pero también es un pueblo maravilloso y tiene la convicción de que es posible revertir este drama. Nos ha abierto las puertas desde la primera hora y por eso estamos avanzando a gran velocidad y sólidamente. Nuestro objetivo es ayudar a que la gente se ponga de pie, y a que salga de esa condición de marginalidad que tanto duele”, afirmó Vigo Gasparotti.

Para él la clave está en “ayudar sin asistir”, porque “el asistencialismo nunca puso de pie a un pueblo. Necesitamos gente libre que opte por un camino a seguir que lo haga feliz. Porque a través del trabajo, la educación y la disciplina, es posible vencer cualquier obstáculo”, aseguró, siguiendo los pasos del sacerdote misionero.

 

 

Paso a paso, día a día

 

“Esta es una de las grandes lecciones que me dio el padre Opeka: ‘No se puede tratar de construir una ciudad si uno no está en medio de ellos. A los pobres hay que escucharlos, respetarlos y hay que trabajar a la par para que se pongan de pie. Debemos abrazar la miseria en conjunto y luego, sin regalar absolutamente nada, sino con esfuerzos compartidos, vas a ver cómo lentamente, todos juntos despegarán los pies del suelo’’ Comenta el fundador de Akamasoa Argentina.

 

Buscamos cuidar a los más desfavorecidos para ayudarlos a convertirse en individuos sanos y productivos, permitiendo que puedan expresar todo su potencial en sus primeros 1000 días y en simultáneo, sin asistencialismo ayudamos a sus familias y a ellos a adquirir estudios, conocimientos y herramientas para poder afrontar las exigencias del mercado laboral o para ser emprendedores en el contexto y la escala que les toque, modificando en conjunto, con esfuerzos compartidos, su entorno hostil (viviendas y falta de acceso a servicios básicos), formándose en una sociedad que los aliente a educarse y a trabajar, en pos de que el crecimiento personal sea la guía de ruta a seguir con el objetivo de vencer al subdesarrollo.

 

En Akamasoa se enseñan oficios, hay una escuela para adultos según el Programa Nacional FinEs, una escuela de cine debate, hay una huerta que produce dulces para vender, y un equipo de producción de calefones solares, como medida transitoria para las familias que no tienen agua caliente.

El equipo de trabajo está conformado por 26 profesionales rentados que trabajan día a día con la premisa de erradicar la po

breza en la Argentina. Además, la fundación cuenta con 600 voluntarios que participan en actividades específicas.

Los vecinos de Lima participan en los proyectos y colaboran siempre que pueden: “Con alimentos para la despensa; cediendo el centro social de Lima, un lugar emblemático en la plaza principal, donde montaron la escuela y los talleres de oficios; y hasta donándo un terreno de dos hectáreas, que se convertirá en el primer barrio de Akamasoa Argentina”, mencionó el joven.

 

 

¿Cuáles son los Objetivos específicos para el año 2020? 

 

1 – Construcción de la vivienda para voluntarios y de acogida para situaciones límites de las familias.

2 – Construcción de una cocina industrial que se complementará con la huerta hidropónica ya puesta en marcha en el 2019.

3 – Reacondicionamiento de 2 hectáreas donadas para construir el primer barrio de Akamasoa y comienzo de edificación de las primeras viviendas.

 

MISIÓN


Erradicar la extrema pobreza en Argentina abordando cada caso de manera integral, previniendo y recuperando a niños desnutridos y trabajando hasta el final de la vida.

 

VISIÓN


Convertir a la Argentina en un lugar más humano, en donde todas las familias sumergidas en la pobreza puedan vivir dignamente y en donde la desnutrición infantil esté erradicada, los jóvenes logren concluir una educación de calidad y los adultos se inserten en el mundo laboral.

 

 

Para más información sobre Akamasoa Argentina:

 

www.akamasoaargentina.org

 

info@akamasoaargentina.org

 

+54 9 11 3653-2236 en WhatsApp

 

FACEBOOK: Akamasoaargentina

 

INSTAGRAM: akamasoa_mas_humanidad

 

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