Inteligencia Artificial para el bien común – Noticias AMAGI
18022
post-template-default,single,single-post,postid-18022,single-format-standard,qode-listing-1.0.1,qode-social-login-1.0,qode-news-1.0,qode-quick-links-1.0,qode-restaurant-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1400,vss_responsive_adv,vss_width_768,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

Inteligencia Artificial para el bien común

Abordando los retos sociales y ambientales más importantes de nuestro tiempo

Recientemente el Banco Interamericano de Desarrollo publicó un informe “La inteligencia artificial al servicio del bien social en América Latina y el Caribe: Panorámica regional e instantáneas de doce países” con el objeto de documentar y difundir una mayor cantidad de información sobre los avances en el campo de la Inteligencia Artificial para el bien común y sobre casos de uso relevantes en la región. 

En este artículo te contamos un poco cuál es el panorama general en América Latina y cómo está posicionada Argentina.

América Latina y el Caribe (ALC) necesitan soluciones innovadoras para mejorar la calidad de sus servicios sociales. En este sentido, la tecnología puede contribuir, haciéndolos más eficientes y sostenibles. Dentro del instrumental disponible, la inteligencia artificial (IA) puede desempeñar un papel clave, pero solo si cumple con determinados requisitos.  Por ejemplo, la inteligencia artificial puede convertirse en un aliado para los médicos a la hora de detectar enfermedades. Puede ayudar a los maestros a diseñar una educación personalizada para sus alumnos. Puede incluso ayudar a los trabajadores a mejorar su formación y a conectarlos con oportunidades laborales reales en las empresas. Las personas pueden ser mucho más productivas cuando cuentan con el apoyo de la tecnología. Y este es uno de los principios básicos para la implementación de la inteligencia artificial en nuestra región: debe ser diseñada para complementar a los humanos y para mejorar sus capacidades, pero nunca para sustituirlos por completo.

El mundo se encuentra en los albores de una nueva era en la cual crece y se extiende el impacto de la digitalización de maneras cada vez más sorprendentes. Esto ocurre a través de tecnologías y técnicas como la edición genética, los métodos criptográficos y los nanomateriales, entre otros (Davis, 2016). La IA promete mejorar el diseño de los servicios digitales centrados en las necesidades de las personas y la eficiencia de procesos de importancia vital, como la prestación de servicios sociales y la transparencia en la toma de decisiones públicas, e incentivar la economía mediante aumentos en la productividad. También puede contribuir a cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de casos de uso que respondan a objetivos concretos, siempre y cuando se superen los retos relacionados con su escalamiento (AI Index Stanford, 2019). 

El potencial de la IA es tan amplio que se espera que sea una herramienta medular para afrontar desafíos actuales y futuros. Por su parte, el concepto de IA para el bien social apunta en la dirección del empoderamiento de las personas: se la emplea para abordar los retos más importantes de nuestro tiempo, aquellos que impactan directamente a los humanos y al ambiente en los más diversos campos como la salud, la educación, el empleo, la justicia, la disponibilidad de recursos, el cambio climático, la igualdad de género y la reducción de las desigualdades.Bajo el concepto de IA para el bien social tienen cabida distintos actores, incluyendo todas aquellas organizaciones o iniciativas que atiendan a dichos retos apoyándose en esta tecnología. 

¿CÓMO ESTÁ POSICIONADA ARGENTINA?

Argentina es un país pionero en la adopción de la IA en ALC. Cuenta con un historial significativo en cuanto a investigación sobre IA, tanto a cargo de sus principales universidades como de centros de investigación externos. Estos últimos han ganado protagonismo y por lo menos tres de ellos (INTA, CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación) se dedican a impulsar el desarrollo e implementación de la IA. La participación de estas instituciones es un elemento que distingue a Argentina de otros países de la región. 

En el ámbito del sector privado, el ecosistema de emprendimiento cuenta con el mayor número de empresas emergentes dedicadas a la IA, gracias a los apoyos legales y a la participación de inversionistas ángeles y fondos de capital. Por su parte, la sociedad civil ya ha realizado algunos esfuerzos especializados en el fomento de la IA y exhibe casos de uso de IA para el bien social que se encuentran en diferentes grados de madurez.

ALGUNOS EJEMPLOS DE USO DE IA EN ARGENTINA

AMANDA CARE: es una empresa emergente que se encuentra en su etapa inicial, su propósito es optimizar las prácticas de monitoreo y seguimiento entre personal médico y pacientes. Amanda Care es una asistente virtual diseñada para monitorear un gran número de pacientes para prevenir problemas de salud. Al igual que un asistente personal, Amanda se asegura de conectar a los pacientes con los médicos mediante herramientas de mensajería ya adoptadas por los usuarios como WhatsApp y Facebook Messenger, entre otras. Amanda mejora la estancia del paciente y el cumplimiento del protocolo, al tiempo que reduce los costos sanitarios. El software de Amanda Care utiliza el aprendizaje automático para manejar una conversación natural con el usuario e identificar la mejor estrategia de contacto  (Facebook, WhatsApp, entre otros) según sus preferencias. Al repasar esas conversaciones, Amanda sigue cada entrada en su contexto, identifica cualquier desviación del protocolo y activa alertas a los proveedores de servicios. 

DYMAXION LABS: es una empresa emergente que se encuentra en su etapa de consilidación. Se proponen optimizar la distribución de recursos mediante la toma de decisiones basada en evidencia. Estructura, recolecta y analiza datos geográficos satelitales para apoyar la toma de decisiones sobre el uso de recursos, para lo cual instala de manera inteligente sensores de internet de las cosas (IoT). Asimismo acorta los tiempos de desarrollo de los proyectos para incorporar a la planeación urbana los asentamientos irregulares. Permite experimentar y validar hipótesis de manera rápida y económica. Dymaxion usa IA y visión computacional para analizar datos geoespaciales en imágenes tomadas por satélite. Dependiendo de la imagen, se las almacena en distintas bases de datos para entender cómo evoluciona el cambio climático o cuáles son las variables relevantes al tema. 

KILIMO: se encuentra en la etapa de escalamiento y dado que la agricultura consume el 70% del agua dulce disponible en el mundo, su propósito optimizar su uso para evitar desperdicios. Kilimo ayuda a los productores agrícolas a optimizar el uso del agua a través de programas de riego personalizados, lo que a su vez reduce costos. Kilimo logra disminuir hasta en un 40% el uso del agua empleada en cultivos. Solo en 2019 se lograron ahorros de 15 mil millones de litros de agua en 50 mil hectáreas. Actualmente tiene operaciones en Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Brasil y Estados Unidos (Kilimo es una empresa privada constituida en Estados Unidos con dos subsidiarias, una empresa argentina y otra chilena). Con base en datos de campo, imágenes satelitales y grandes bases de datos históricos, el modelo de aprendizaje automático permite realizar una estimación del consumo hídrico del cultivo a siete días y ofrecer consejos periódicos sobre la cantidad de riego. 

LAURA: es un proyecto del Gobierno de Córdoba que se encuentra en su etapa inicial, su objetivo es cerrar la brecha entre ciudadanía y gobierno para crear procesos más rápidos y eficientes que fomenten las buenas prácticas democráticas. Laura es un software que permite automatizar tareas en trámites burocráticos, gestionándolos de manera más eficiente y ágil. Una de estas tareas es la verificación de aportes jubilatorios en Anses (Administración Federal), un trámite que debe realizar un empleado para comenzar a gestionar la jubilación provincial. El software se conecta con la base de datos de Anses para comprobar la situación previsional de un beneficiario potencial, verificando información clave como años de aportes y salarios. De esta manera, Laura establece si corresponde un beneficio nacional o provincial y determina el haber jubilatorio. Asimismo permite detectar más rápido la existencia de posibles incompatibilidades. 

PROMETEA: Es un proyecto de la Ciudad de Buenos Aires que se encuentra en su etapa incial. Su propósito es fortalecer los derechos de la ciudadanía, en particular en lo que tiene que ver con la violencia de género. Prometea forma parte del IALAB del Gobierno de Argentina y permite acelerar y hacer más eficiente el proceso de denuncias de violencia de género al automatizar ciertos pasos del procedimiento administrativo a través de una plataforma en línea. Prometea utiliza técnicas de aprendizaje automático; opera como sistema experto para automatizar la creación de documentos, realizar búsquedas inteligentes, y asistir en el control de datos. También posee una interfaz intuitiva y amigable que permite “hablarle” al sistema o chatear. 

CONCLUSIONES

El enfoque de la IA éticamente desarrollada y usada al servicio del bien social es un tema relativamente nuevo y prometedor para hacer frente a los principales retos a los que se enfrenta ALC, entre ellos la reducción de la pobreza y de las brechas de desigualdad. El éxito del aprovechamiento de esta tecnología dependerá de numerosos factores, a saber: la existencia de una visión común con la que se puedan alinear todos los esfuerzos y actores de los ecosistemas de IA; la dotación de una infraestructura digital facilitada por los gobiernos en alianza con el sector privado; la formación de talento local y la investigación sobre temas pertinentes; la adopción de IA por parte de la sociedad civil para avanzar en sus objetivos; la decisión de poner al ser humano en el centro de toda conversación y actividad relacionada con la IA; el impulso del ecosistema emprendedor, y el respeto de marcos y lineamientos éticos para su desarrollo y uso. 

Será importante promover y garantizar un desarrollo y uso ético y responsable de la IA de forma transversal. Si bien los países estudiados en el infomre presentan esfuerzos incipientes en cuanto a conversaciones y debates sobre privacidad, rendición de cuentas, seguridad, transparencia y explicabilidad, justicia y discriminación, responsabilidad profesional, promoción de valores humanos e impacto ambiental, es imperativo convertir estos diálogos en acciones preventivas y mitigadoras concretas. ALC tiene un potencial importante para aprovechar la IA, pero ello conlleva una responsabilidad profunda de hacerlo de forma ética y responsable.

Fuente consultada:

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL AL SERVICIO DEL BIEN SOCIAL EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE:  panorámica regional e instantáneas de doce países, Banco Interamericano de Desarrollo, mayo 2020. Disponible en: https://publications.iadb.org/es/la-inteligencia-artificial-al-servicio-del-bien-social-en-america-latina-y-el-caribe-panorámica-regional-e-instantáneas-de-doce-paises

Foto de portada: Designed by Freepik

#Seguinos en Instagram