Nativos digitales – Noticias AMAGI
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Nativos digitales

La tecnología digital no sólo influye en la vida de todos nosotros, se encuentra cada vez más en casi todos los aspectos de la vida de millones de niños en todo el mundo. Para bien o para mal la tecnología se encuentra en medio de nuestras vidas y es irreversible. ¿Cómo convivir con esta realidad? ¿Cómo proteger a los niños y adolescentes? Nuestra labor consiste en mitigar los daños
y ampliar las oportunidades que la tecnología digital hace posible. Debemos proteger a los niños contra lo peor que
la tecnología digital puede ofrecerles, y ampliar su acceso a lo mejor, para que así tengan una experiencia de mayor calidad.

 

Desde el momento en que cientos de millones de niños llegan al mundo, están inmersos en una corriente constante de comunicación y conexión digital. A medida que los niños crecen, la capacidad de utilizar la digitalización para dar forma
a sus experiencias de vida crece con ellos, ofreciéndoles oportunidades aparentemente ilimitadas para aprender y socializar, y para expresarse y ser escuchados. Sin embargo, no todos disfrutan de ese acceso, o su acceso es intermitente o de calidad inferior y, con mucha frecuencia, son los niños que ya se encuentran en situación de vulnerabilidad. Esto agrava aún más su privación, restringiendo efectivamente las aptitudes y el conocimiento que podrían ayudarles a desarrollar su potencial y a romper los ciclos intergeneracionales de desventaja y de pobreza.

 

Por otro lado, la tecnología digital y la interactividad
también plantean riesgos importantes para
la seguridad, la privacidad y el bienestar de
los niños, aumentan las amenazas y los daños que muchos niños ya confrontan fuera de línea y hacen que los niños ya vulnerables lo sean más aún. Incluso cuando las TIC han fomentado
el intercambio de conocimientos y la colaboración, también han facilitado la producción, distribución y el intercambio
de material sexualmente explícito y de otro contenido ilegal que se emplea para explotar y abusar de los niños. Dicha tecnología
ha abierto nuevas vías para la trata de
niños y nuevos medios para ocultar esas transacciones de los encargados de aplicar la ley. También ha hecho que sea mucho más fácil para los niños acceder a contenido inapropiado y potencialmente dañino y,
lo que es más sorprendente, para que produzcan ellos mismos ese contenido.

 

Del mismo modo, a pesar de que las TIC han facilitado que los niños se conecten entre sí y compartan experiencias en línea, también han facilitado
el uso de esos nuevos canales de conectividad y comunicación para el acoso en línea, con
un alcance mucho más amplio y, por lo tanto, con un mayor riesgo que lo que supone el acoso fuera de línea. También, han aumentado las posibilidades del uso indebido
y la explotación de la privacidad de los niños, y han cambiado la forma en que los niños consideran su propia información privada.

 

Aunque internet y las ofertas de ocio digital han estimulado una enorme creatividad y ampliado el acceso de los niños a una gran cantidad de contenido enriquecedor y entretenido, también han planteado cuestiones de dependencia digital y de “adicción a la pantalla” entre los niños. E incluso cuando tales tecnologías han ampliado enormemente las plataformas para la libre expresión de ideas, también han agravado la propagación de un discurso de odio y de otros contenidos negativos que pueden moldear la visión que nuestros hijos tienen tanto del mundo como de sí mismos.

 

De acuerdo a lo mencionado anteriormente, los debates surgen en torno a si es bueno o es malo el uso de tecnologías, ¿les permitimos a nuestros hijos estar conectados? ¿Les limitamos el tiempo? ¿Supervisamos su actividad en línea? La Tecnología digital puede ser mala o buena de acuerdo al uso que le demos, pero para esto debemos ser conscientes y aprender mucho sobre la misma.

 

 

UNA OPORTUNIDAD DIGITAL

 

La tecnología digital supone ya uno de los cambios más radicales de nuestro tiempo, y podría ser un agente de transformación para los niños más desfavorecidos y vulnerables del mundo, al ayudarles a aprender, crecer y desarrollar su potencial. La digitalización permite que los niños con discapacidades se conecten
con amigos y tomen decisiones por sí mismos; proporciona acceso a la educación a los niños que viven en zonas remotas o marginadas y en entornos humanitarios; ayuda a los niños en tránsito a encontrar una ruta segura
y conectarse con sus familias. Una mayor conectividad en línea ha abierto nuevas vías para el compromiso cívico, la inclusión social y otras oportunidades, y ofrece el potencial de romper los ciclos de pobreza y desventaja.

 

Oportunidad para mejorar los aprendizajes

 

Sin lugar a duda han ampliado el acceso a nuevas posibilidades de aprendizaje para numerosos niños en todo el mundo. Han permitido que los niños participen en el aprendizaje electrónico y accedan a una amplia gama de contenido educativo y de aprendizaje que no estaba disponible para generaciones anteriores de niños. Aprovechar el poder de las tecnologías digitales para mejorar los resultados de aprendizaje de los estudiantes y para proporcionar a los estudiantes las aptitudes que necesitan para la transición hacia la edad adulta, parece natural en un mundo conectado. Sin embargo, No es suficiente proporcionarles simplemente a los niños acceso a la tecnología digital, como computadoras portátiles y tabletas, sin apoyarlos también con maestros capacitados y programas informáticos que complementen los planes de estudios escolares. Para que dichas tecnologías tengan alguna posibilidad de mejorar los resultados del aprendizaje, deben contar con el apoyo de docentes preparados, estudiantes motivados y una pedagogía sólida. Activismo en las Redes Sociales.

 

Oportunidad para el activismo social

 

Esta generación de jóvenes creció en la
era del activismo digital activo y el activismo digital pasivo. Los niños y adolescentes están utilizando las redes sociales y la tecnología digital para amplificar sus voces y buscar soluciones a los problemas que afectan
a sus comunidades. Un objetivo clave
de la alfabetización digital es ayudar a las personas a comprender las oportunidades inherentes que presentan las tecnologías digitales, incluido el poder de ayudar a confrontar
los desafíos del mundo. Pero sin
un acceso en línea adecuado, los niños
y los adolescentes
de muchos lugares encuentran difícil comprender y aprovechar estas oportunidades.

 

Oportunidad para la Empleabilidad

 

La tecnología digital puede constituir una vía para ampliar las oportunidades económicas
de los jóvenes que ingresan al mercado de trabajo y para los niños y adolescentes que
se preparan para la vida laboral del mañana
de varias e importantes maneras. Entre ellas cabe destacar proporcionar aptitudes digitales que mejoren la empleabilidad; hacer que el acceso a las oportunidades de trabajo y a la capacitación sea más eficiente y esté más ampliamente disponible; y proporcionar un nuevo ámbito laboral (la “economía digital”)
en el que los jóvenes puedan buscar empleo.

 

Oportunidades para la inclusión social

 

Las herramientas digitales y la conectividad pueden cambiar la situación de los niños más desfavorecidos, especialmente los niños en tránsito, los niños que viven con discapacidades y los niños que sufren exclusión y marginación debido a su origen étnico o su identidad sexual.

 

 

LA BRECHA DIGITAL

 

Estar desconectado en un mundo digital es carecer de nuevas oportunidades para aprender, comunicarse y desarrollar aptitudes para el lugar de trabajo del siglo XXI. A menos que se identifiquen y cierren estas brechas en el acceso y las aptitudes, la conectividad, en lugar de ofrecer una igualdad de oportunidades, puede profundizar la inequidad y reforzar los ciclos intergeneracionales de privación. Estas brechas digitales reflejan divisiones socioeconómicas más amplias: entre ricos
y pobres, hombres y mujeres, ciudades y zonas rurales, y entre quienes han recibido una educación y quienes carecen de instrucción. Por ejemplo, el 81% de los habitantes de los países desarrollados usan internet, más del doble de la proporción en los países
en desarrollo (40%), que a su vez es más del doble de la proporción en los países menos adelantados (15%).

 

A corto plazo, los niños que no están conectados pierden abundantes recursos educativos, acceso a información global y oportunidades de aprendizaje en línea; también deben renunciar a un instrumento que les permitiría explorar nuevas amistades y ejercer su autoexpresión. Para los niños desfavorecidos, como
por ejemplo los niños que viven con discapacidades, la conectividad puede significar la diferencia entre la exclusión social y la igualdad de oportunidades.
Para los niños en tránsito, puede significar un viaje más seguro, la oportunidad de mantenerse en contacto con los miembros de su familia y mayores posibilidades de encontrar empleo y oportunidades educativas en un país extranjero. A medida que los niños llegan a la edad adulta y entran al mundo del trabajo, la conectividad puede significar cada vez más la diferencia entre la capacidad de ganarse la vida o no. Aquellos con acceso a tecnologías digitales y a las aptitudes necesarias para hacer el mejor uso de ellas disfrutarán de una ventaja sobre aquellos que no están conectados ni capacitados.

 

 

PELIGROS DIGITALES

 

Nunca ha sido más fácil para los acosadores, los delincuentes sexuales,
los tratantes de seres humanos y aquellos que hacen daño a los niños ponerse en contacto con posibles víctimas en todo el mundo, compartir imágenes de sus abusos y alentarse unos a otros a cometer más crímenes. La conectividad digital ha hecho que los niños sean más accesibles a través de perfiles de redes sociales sin protección y foros de juegos en línea. También permite a los delincuentes mantenerse anónimos, reduciendo el riesgo de ser identificados y enjuiciados, ampliar sus redes, aumentar sus ganancias y perseguir a muchas víctimas a la vez.

 

La privacidad de los niños también está en juego. La mayoría de los niños, y muchos progenitores, tienen una conciencia muy limitada, si es que tienen alguna, de la cantidad de datos personales que están proyectando en internet, y mucho menos sobre cómo podrían ser utilizados algún día. Ningún niño está a salvo del riesgo en línea, pero los más vulnerables son quienes más posibilidades tienen de sufrir daños.

 

Tres formas de riesgo

 

Actualmente, los investigadores suelen clasificar la gran variedad de riesgos que aparecen en línea en tres categorías: riesgos de contenido, contacto y conducta.

  • Riesgos de contenido: Cuando un niño está expuesto a un contenido no deseado
e inapropiado. Esto puede incluir imágenes sexuales, pornográficas y violentas; algunas formas de publicidad; material racista, discriminatorio o de odio; y sitios web que defienden conductas poco saludables o peligrosas, como autolesiones, suicidio
y anorexia.

 

  • Riesgos de contacto: Cuando un niño participa en una comunicación arriesgada, como por ejemplo con un adulto que busca contacto inapropiado o se dirige a un niño para fines sexuales, o con personas que intentan radicalizar a un niño o persuadirlo para que participe en conductas poco saludables o peligrosas.

 

  • Riesgos de conducta: Cuando un niño se comporta de una manera que contribuye a que se produzca un contenido o contacto riesgoso. Esto puede incluir que los niños escriban o elaboren materiales odiosos sobre otros niños, inciten al racismo o publiquen o distribuyan imágenes sexuales, incluido el material que ellos mismos produjeron.

 

Ciberacoso

 

Mientras que, en las generaciones anteriores, los niños que sufrían intimidación podían escapar de ese abuso o acoso yendo a casa
o buscando estar solos, ese refugio seguro
no existe para los niños en un mundo digital. Llevar un teléfono móvil, computadora
portátil u otro dispositivo conectado significa que los mensajes de texto, los correos electrónicos, las conversaciones y redes sociales pueden llegar en cualquier momento, de día o de noche. Y el acoso en línea continúa propagándose ampliamente entre compañeros, causando daños a la reputación tanto si el niño está conectado como si está desconectado.

 

El potencial de los acosadores para esconderse detrás de un perfil sin nombre, posar como alguien que no es en realidad ellos mismos y, con un solo clic, difundir al instante palabras o imágenes violentas, hirientes o humillantes, no tiene precedentes. Además, una vez que se publica ese contenido, eliminarlo es difícil.

 

Las víctimas de acoso cibernético son
más propensas a consumir alcohol y drogas, a no asistir a la escuela, a sufrir intimidación en persona, a recibir malas calificaciones
y a experimentar una menor autoestima
y más problemas de salud que otras. Los sobrevivientes de dicho abuso expresan la gravedad del impacto, que a veces conduce al suicidio o a tener ideas de suicidio.

 

Abuso y explotación sexual en línea

 

El mayor uso de dispositivos móviles y un mayor acceso a internet de banda ancha ha llevado a que los niños sean más accesibles que nunca a través de perfiles de redes sociales sin protección y foros de juegos en línea. Los delincuentes comienzan a menudo a preparar a sus víctimas en estas plataformas, donde obtienen la atención o confianza de los niños, antes de mover la comunicación a plataformas de videos y fotos, lo que puede generar una extorsión relacionada con el contenido o de tipo financiera, o un encuentro en persona. Un nuevo desafío en la identificación
del material de abuso sexual infantil es
la aparición de material sexualmente explícito generado por el propio usuario. Esto a menudo se combina con el “sexting” consensuado, pero también puede
incluir material producido de manera no consentida, como, por ejemplo, a través de la captación y corrupción de menores en línea y extorsión sexual.

 

¿Cuáles son los niños más vulnerables?

 

Las niñas son más vulnerables que los niños; así como también los niños de hogares pobres, los niños que viven en comunidades con altos niveles de tolerancia a la violencia y el abuso sexual, los niños que no asisten a la escuela, los niños con discapacidades, los niños que sufren depresión o problemas de salud mental y los niños
de grupos marginados. El acceso digital sin orientación y la falta de concienciación también ponen en peligro a los niños. Asimismo, quienes se autoidentifican como lesbianas, gays, bisexuales o transgénero corren un riesgo desproporcionado de acoso sexual en línea. Otro factor importante es la discapacidad, los niños con necesidades educativas especiales tienen más probabilidades de correr riesgos en línea. Además, es posible que los niños pertenecientes a grupos minoritarios o inmigrantes sean especialmente vulnerables a los daños derivados de la violencia en línea.

 

 

INFANCIAS DIGITALES

 

A medida que los niños pasan más y más tiempo utilizando dispositivos digitales, las familias, los educadores y los defensores de los niños están cada vez más preocupados, y también más confusos, debido a la falta de consenso entre los expertos sobre los beneficios y riesgos que presenta la conectividad. Muchos padres y madres tienen dificultades con los mensajes contradictorios que, por una parte, les piden que limiten el tiempo ante la pantalla de sus hijos, y que, por otra, les dicen que tienen que conseguir el dispositivo más reciente para que puedan estar al día.

 

Mientras los debates continúan, un tema está claro: la conectividad ilimitada, especialmente sin supervisión, tiene el potencial de causar daño, así como el acceso a un gran caudal de información, de ocio y de intercambio social ofrece la posibilidad de beneficiar a los niños del mundo. Por todo ello, la tarea consiste en encontrar la forma de proporcionar a los niños el apoyo y la orientación que necesitan para que puedan aprovechar al máximo sus experiencias en línea.

 

Los padres y madres se encuentran en
la primera línea de la responsabilidad de proteger a los niños y ayudarlos a aprender y crecer como adultos productivos; su responsabilidad de ayudar a sus hijos a percatarse de los beneficios de un mundo digital no es diferente. Sin embargo, muchos padres no están preparados para esta función.

 

¿Cuánto es normal? ¿Cuánto es demasiado? ¿Está interfiriendo
con el sueño, las comidas o la tarea? Las respuestas dependerán de la edad del niño,
las características individuales, la cultura y el contexto vital. Al mismo tiempo, los padres y cuidadores deben aprender a prestar mayor atención al contenido y las experiencias en línea de los niños y menos atención al uso solamente del tiempo. Las respuestas a comportamientos digitales problemáticos o no saludables deben tener primero en cuenta factores vitales más amplios, como el entorno escolar y las relaciones con familiares y amigos.

 

Los niños son, en muchos sentidos, los pioneros y expertos en esta esfera. Algunos crean aplicaciones y programas por su cuenta. Para adaptarnos efectivamente a esta situación y establecer diálogos constructivos sobre
el uso saludable y nocivo de la tecnología digital en la familia, la escuela y la sociedad
en general, necesitaremos confiar más en
las opiniones y experiencias de los niños.

 

 

PRIORIDADES DIGITALES

 

Las TIC continuarán configurando la vida de los niños tanto de forma positiva como negativa, del mismo modo que las nuevas tecnologías como el internet de las cosas y la inteligencia artificial están ayudando a transformar el panorama digital a escala mundial.

 

Es así como desde UNICEF proponen una serie de acciones prioritarias y recomendaciones prácticas sobre cómo la sociedad puede aprovechar el poder de la digitalización para beneficiar a los niños más desfavorecidos y limitar los daños para proteger a los niños más vulnerables. Entre ellas cabe destacar las siguientes:

 

  1. Proporcionar a todos los niños un acceso asequible a recursos en línea
de alta calidad: Reducir el costo de la conectividad; Invertir en puntos de acceso público; Promover la creación de un contenido que sea pertinente para la vida de los niños y en sus propios idiomas; Superar los obstáculos culturales, sociales y de género para disponer
de un acceso en línea igualitario; Proporcionar a los niños en
tránsito acceso a dispositivos digitales
y conectividad; Desarrollar estrategias que faciliten que los padres y otros cuidadores desarrollen las capacidades necesarias para mediar de manera positiva en el uso de las TIC por parte de los niños, en lugar de simplemente restringirlo.
  2. Proteger a los niños de los daños
en línea: Apoyar la aplicación de la ley y las actividades de protección de la infancia;
 Combatir la explotación sexual en línea; Adaptar las estrategias de protección para que reflejen las capacidades en evolución de los niños.
  3. Proteger la privacidad de los niños: Establecer protecciones para proteger la privacidad, la información personal y la reputación de los niños; Establecer al máximo la configuración de privacidad de los niños de forma predeterminada; No se deben explotar los datos personales de los niños con fines comerciales;
 Hay que respetar la codificación de los datos relacionados con los niños.
  4. Impartir alfabetización digital
para mantener a los niños informados, comprometidos y seguros en línea:
    1. Mejorar la alfabetización digital y hacer un mejor uso de las TIC en la educación: Enseñar alfabetización digital en las escuelas; Proporcionar a los niños acceso a oportunidades de educación en línea de eficacia demostrada; Establecer oportunidades para aprender conocimientos sobre TIC en la educación no oficial; Apoyar la capacitación y alfabetización digital de los maestros; Apoyar el establecimiento de bibliotecas en línea.
    2. Enseñar a los niños sobre cómo deben mantenerse seguros en línea y respetar a otros usuarios: Comprender los riesgos que suponen la creación y el intercambio de contenido; Aprender sobre cómo se debe proteger la privacidad y los datos personales en línea; Fortalecer la enseñanza de la tolerancia y la empatía en línea; Ofrecer a los niños un buen modelo de uso digital.
  5. Aprovechar el poder del sector
privado para promover normas y prácticas éticas que protejan y beneficien a los niños en línea: Evitar que las redes y los servicios difundan material de abuso infantil; Promover el acceso no discriminatorio; Desarrollar normas éticas para las empresas y las tecnologías; Ofrecer a las familias las herramientas necesarias para crear un entorno en
línea apropiado para la edad del niño.
  6. Poner a los niños en el centro
de la política digital: Contar con las opiniones de los
niños y los jóvenes en la elaboración
de las políticas digitales que afectan
sus vidas; Registrar las disparidades y las barreras en el acceso; Integrar cuestiones específicas relacionadas con la infancia y con el género en las políticas y estrategias nacionales.

 

 


 

Bibliografía Consultada: Unicef (2017), ESTADO MUNDIAL DE LA INFANCIA 2017: Niños en un mundo digital.

 

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