¿Qué economía nos dejará el COVID-19? – Noticias AMAGI
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¿Qué economía nos dejará el COVID-19?

Carlos Legna Verna
Pablo Legna

 

En otro artículo publicado en AMAGI habíamos presentado algunas primeras estimaciones de los efectos de la pandemia derivada del coronavirus sobre la economía mundial. Presentábamos datos que no eran nada optimistas; pero la situación cambia a tal velocidad que ellos han quedado desactualizados. En momentos en que escribimos este artículo, mediados de abril de 2020, el FMI y otras instituciones han publicado nuevas estimaciones de la evolución de la economía mundial, las que comentamos a continuación en este artículo.

 

Un titular del blog del FMI no deja lugar a dudas sobre cómo observa el escenario económico esta institución: El Gran Confinamiento: La peor desaceleración económica desde la Gran Depresión”. Y sostiene además que “A medida que los países han ido implantando las necesarias cuarentenas y prácticas de distanciamiento social para contener la pandemia, el mundo ha entrado en un Gran Confinamiento. La magnitud y la rapidez de la paralización de la actividad ha sido algo que nunca hemos experimentado en nuestras vidas. Se trata de una crisis sin precedentes, y hay una considerable incertidumbre acerca de su impacto en las vidas y los medios de vida de las personas”.

 

El FMI, hizo las estimaciones que comentamos a continuación con el supuesto de que “en la mayoría de los países la pandemia y la contención necesaria llegarán a su punto máximo en el segundo trimestre y que se replegarán en el segundo semestre de este año”. Este supuesto es importante, porque si no se cumple, puede cambiar los comportamientos de las economías. Además de que la evolución de la pandemia tiene un alto grado de incertidumbre, algunos gobernantes, aunque parezca impensable, están incitando a sus ciudadanos a NO cumplir las normas sobre los confinamientos, como es el caso de los presidentes de EEUU y Brasil, dos países de relevancia en el contexto mundial.

 

Las estimaciones deberán considerarse cautelosamente, sabiendo que deberán ser ajustadas; sin embargo, sí creemos que se mantendrán las tendencias globales que ellas manifiestan.

 

Según el FMI (en su actualización de abril de “Perspectivas de la economía mundial”) no habría crecimiento económico mundial del PBI, sino un decrecimiento de 3% en 2020.Se trata, comenta esta institución en su blog, de un recorte de 6,3 puntos porcentuales con respecto a enero de 2020, una revisión importante en un período muy corto. Así, el Gran Confinamiento se convierte en la peor recesión desde la Gran Depresión, dejando muy atrás a la crisis financiera mundial”.

La Organización Mundial del Trabajo (OIT) agrega otro negro componente a estas estimaciones. Según su informe “El Covid-19 y el mundo del trabajo” (segunda entrega, 7 de abril de 2020), estima que “la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus destruirá 195 millones de puestos de trabajo en todo el mundo durante el segundo trimestre”, según las estimaciones que ha hecho públicas hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Y el director general de la OIT, Guy Ryder, ha declarado que “Los trabajadores y las empresas se enfrentan a una catástrofe, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en desarrollo”.

 

Pero no todos los países serán afectados de igual manera por esta catástrofe (ver tabla). Según las estimaciones para 2020, el PBI de casi todos los grupos de países del mundo se reduciría: -6,1% en las Economías Avanzadas (grupo que incluye a la Zona Euro, EEUU, Japón, Alemania, Francia, España, Reino Unido y Canadá); -5,2% en las Economías de mercado emergentes y en desarrollo de Europa (que incluye a Rusia, con -5,5%); -5,2% en América Latina y el Caribe; -2,8% en Oriente medio y Asia central; y -1,6% en el África Subsahariana. Los dos únicos grupos cuyas economías no se achicarían en 2020 son Economías de mercado emergentes y en Desarrollo de Asia y Economías en desarrollo de bajo ingreso, cuyo crecimiento del PBI sería de 1% y de 0,4%. Del primer grupo forman parte China e India (1,2% y 1,9% de crecimiento respectivamente). Según las previsiones para 2021, todos los grupos de países crecerían. Pero entre ellos hay diferencias importantes: en general, los países crecerían en torno del 4%; pero China e India tendrían una recuperación mucho más fuerte, pues su PBI crecería el 9,2% y el 7,4% respectivamente; y el de Economías de mercado emergentes y en desarrollo de Asia se expandiría el 8.5%. Sería también importante el crecimiento de las Economías en desarrollo de bajo ingreso, 5,6%. Estas estimaciones nos dicen que, de cumplirse, continuaría la tendencia de desplazamiento del peso económico desde el occidente rico hacia Asia, y particularmente hacia China e India, cuya población (entre estos dos países) es más de un tercio del total mundial.

 

Orientamos ahora la mirada hacia nuestro continente y nuestro país. Ya hemos comentado que el PBI de América Latina y el Caribe se contraería un 5,2% en 2020 y que en 2021 recuperaría una parte de lo perdido, pues crecería un 3,4%. La CEPAL, ha comenzado la publicación de una serie titulada “Informe especial COVID—19”. Según el primer número de la serie (publicado el 3 de abril de 2020) estima que los efectos económicos de corto plazo serían: un mayor desempleo; menores salarios e ingresos; aumento de la pobreza y de la pobreza extrema; y mayores costes de los sistemas de salud y fragmentación y desigualdades de acceso a sus servicios. Y los de mediano y largo plazo: quiebre de empresas; reducción de la inversión privada; menor crecimiento económico; menor integración en cadenas de valor; deterioro de las capacidades productivas y del capital humano.

 

Los efectos de corto plazo revelan que, una vez más, los principales afectados por las crisis son los pobres y los asalariados. La reducción de los salarios y el aumento del desempleo se explican por la caída del PBI. Y la fragmentación y dificultades de acceso a los servicios de salud por sus características de funcionamiento en muchos países. Los efectos que CEPAL menciona como de mediano y largo plazo ya se están produciendo, de ahí la caída del PBI.

 

Todo esto repercute en los pobres y vulnerables socialmente. El porcentaje de personas que viven en situación de pobreza respecto del total de población de nuestro continente pasaría del 30,3% en 2019 al 33,8% en 2020, lo que significa que hay más de 209 millones de hombres y mujeres latinoamericanos y del Caribe que se encuentran en esta situación: uno de cada tres es pobre. La variante más grave de este mal social, la pobreza extrema, también se incrementaría, y pasaría del 11% de la población total en 2019 al 13,3% en 2020, lo que significa que casi 83 millones de personas estarían en situación de pobreza extrema en nuestro continente. Si nos atenemos a la definición que utiliza CEPAL, estos millones de latinoamericanos y caribeños no disponen “de los recursos que permitan satisfacer al menos las necesidades básicas de alimentación. En otras palabras, se considera como «pobres extremos» a las personas que residen en hogares cuyos ingresos no alcanzan para adquirir una canasta básica de alimentos, así lo destinaran en su totalidad a dicho fin” “(definición tomada de Naciones Unidas (2010). El Progreso de América Latina y el Caribe hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Desafíos para lograrlos con igualdad).

 

De esto se derivan dos conclusiones básicas de política (económica y sanitaria): son convenientes todas las medidas posibles de estímulo al crecimiento económico y las que fortalecen nuestros sistemas públicos de salud, reduciendo a la vez las dificultades de acceso a ellos que sufren las personas más pobres y vulnerables (esta injusticia se observa en muchos países del mundo). Estas medidas requerirán recursos. Por lo que de estas dos conclusiones básicas se deriva otra de gran significación: las políticas de ajuste que se aplicaron, particularmente en la Unión Europea y las promovidas por el FMI, no sólo no son convenientes; sino que pueden ser catastróficas, como lo han mencionado muchas voces académicas y políticas. Parece ser que aquel organismo y la Unión Europea están cambiando sus ideas sobre las políticas adecuadas: esperamos que continúen por esa senda.

 

En el caso de nuestro país, según las estimaciones del FMI, el PBI caería este año un 5,7% y recuperaría en el próximo año una parte de lo perdido, pues crecería un 4,4%. Adentrándonos más en la realidad de Argentina, el panorama es muy desalentador. Según un estudio realizado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina, el 72% de las empresas tuvieron una caída en sus ventas mayor al 60%. Casi todas las empresas tienen dificultades en pagar los sueldos. El 64% manifiesta que no podrá pagar sueldos y otro 23% que solo podrá pagar aproximadamente la mitad.La mayoría manifiesta que aún con las medidas adoptadas por el gobierno para facilitar créditos, el 80% de las empresas con dificultades para pagar los sueldos no ha podido acceder a uno.

 

En línea con estas cifras, otra encuesta de BDO muestra que más del 60% de las empresas tuvieron dificultades con la continuidad operativa de la producción de bienes y servicios y dificultades con la cadena de pagos. La rentabilidad de la mayoría de las empresas encuestadas está siendo afectada en forma negativa, registrando deterioro en distinto grado el 92,5% de los casos, afectando mayormente a las PYMEs.

 

Para este grupo de empresas, la situación es particularmente dramática. Sólo el 10% de las MiniPyMEs (MiPyME) se encuentran totalmente operativas, mientras que el 54% del segmento se encuentra en situación no operativa, aproximadamente 325 mil empresas. Otro 36% de las empresas se encuentra parcialmente operativa, según un estudio de la Fundación Observatorio Pyme. Entre las empresas no operativas, las mayores frecuencias se encuentran en la Construcción (74%), manufactura (65%) y los Comercios (65%). El sector de los Servicios se encuentra relativamente menos afectado.

 

El costo diario de esta inactividad de las MiPyME alcanza a 115 millones de dólares, remarca el estudio de la Fundación Observatorio Pyme. Frente a la inactividad, dada la disponibilidad de activos líquidos para pagar los salarios y los gastos fijos del mes de abril, sólo el 16% de las MiPyME puede afrontarlos sin la asistencia del Gobierno. Un 24% de las empresas no podrá enfrentar dichos gastos de abril, ni siquiera con dicha asistencia, por lo cual deberán endeudarse o aumentar el aporte de capital propio a la actividad.

 

Como resultado, un 6% de las MiPyME está actualmente considerando abandonar la actividad. Aproximadamente 35.000 empresas con una dotación actual de 190.000 trabajadores.

 

Si parte de las empresas que no pueden afrontar las erogaciones de abril no consigue endeudarse o aumentar el aporte de capital, están en riesgo 415 mil puestos de trabajo adicionales.

 

Consideramos que, dadas las circunstancias, una importante caída económica es imposible de eludir durante este año; y que un crecimiento como el indicado para el próximo es un buen pronóstico. Y también sostenemos que una más rápida salida de esta crisis con un menor impacto sobre los siempre castigados sería facilitada por acuerdos nacionales sobre problemas fundamentales, como la renegociación de la deuda, las políticas de estímulo económico y el fortalecimiento de los servicios de salud (que deberían quedar al margen de las disputas políticas). En medios académicos y de líderes políticos y sociales se está reflexionando sobre la necesaria reestructuración del capitalismo…pero eso es tema de otro artículo.

 

 


 

CARLOS LEGNA VERNA

Es Profesor Emérito de la Universidad de La Laguna, España, Doctor en Economía por la universidad Pierre Mendès France de Grenoble, Francia y Licenciado en Economía por la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Fue experto de la cooperación para el desarrollo de Naciones Unidas. Trabajó como funcionario del ECOSOC (Consejo Económico y Social de NNUU) en América Latina y África. Trabajó como investigador en la sede de NNUU en Ginebra y fue profesor del ILPES (Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social de la CEPAL).

Ha publicado artículos y libros sobre como mejorar las decisiones estratégicas, la utilización de la dinámica de sistemas para definir políticas económicas y sociales, la gestión estratégica y el desarrollo socio-económico.

Email: clegna@ull.edu.es

 

PABLO LEGNA

Es Licenciado en Administración con Master of Business Administration in International Industrial Management y Especialización en Information Technology y Postgrado en Cultura e identidad organizacional. Consultor con experiencia adquirida en empresas de servicios de primer nivel. Amplia experiencia en la conducción de equipos de trabajos. Asesoramiento para el cumplimiento de Sarbanes-Oxley, Auditoria interna y Re-ingeniería de procesos. Asesoramiento en Responsabilidad Social Empresaria (Capacitación, Implementación de programas de RSE y elaboración de reportes de sostenibilidad). Asesor del Senado de la Nación en temas de sostenibilidad y RSE. Implementación de estrategias corporativas. Profesor universitario en varias universidades del país y ponente en varias conferencias.

Email: pablolegna@economicas.uba.ar

 

 

Foto de portada: Designed by Freepik

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