TODOS deben tener la oportunidad de convertirse en lo que quieren ser – Noticias AMAGI
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TODOS deben tener la oportunidad de convertirse en lo que quieren ser

Desde la pandemia mundial del COVID-19 hasta la amenaza existencial del cambio climático, cada persona en cada parte del mundo ha sido y será afectada por las amenazas que enfrentamos actualmente. Esa es una razón más por la que cada uno de nosotros debe desempeñar su papel en la búsqueda de soluciones, y la educación para todos es esencial para darnos las herramientas para hacerlo. 

El informe de Seguimiento de la Educación para el Mundo (GEM) presentó un informe sobre la Juventud vinculado con Inclusión y educación. El mismo señala que la educación puede ayudar a construir sociedades inclusivas cuando ve la diversidad de los educandos no como un problema sino como un desafío: identificar el talento individual en todas sus formas y crear las condiciones en las que pueda prosperar. Desafortunadamente, los grupos vulnerables a menudo son excluidos o expulsados de los sistemas educativos a través de decisiones que conducen a la exclusión de los grupos marginados de los planes de estudio, objetivos de aprendizaje irrelevantes, estereotipos en los libros de texto, discriminación en la asignación y evaluación de recursos, tolerancia a la violencia y desatención de las necesidades. 

El desafío de la inclusión puede parecer diferente para diversos países o grupos. Pero en realidad, el desafío es el mismo, sea cual sea el contexto. Los sistemas educativos deben tratar a todos los alumnos con dignidad para superar las barreras y mejorar el aprendizaje. Los sistemas deben dejar de etiquetar a los alumnos. La inclusión no se puede lograr de un grupo a la vez, ya que los alumnos tienen muchas identidades que se cruzan y ninguna característica predetermina la capacidad de las personas para aprender. 

La educación inclusiva a menudo se asocia con las necesidades de las personas con discapacidad y la relación entre la educación especial y general. Pero las mismas prácticas que excluyen a las personas con discapacidad también excluyen a otras personas, por razones como género, edad, ubicación, pobreza, etnia, situación migratoria o de desplazamiento y orientación sexual o expresión de identidad de género. Necesitamos sistemas que funcionen para todos, no solo para aquellos que cumplen con los criterios que su sociedad define como «normales». El concepto de barreras a la participación y el aprendizaje debería reemplazar el concepto de necesidades especiales. 

El mundo se ha comprometido con la educación inclusiva porque es la base de un sistema educativo de buena calidad que permite que todos los niños, jóvenes y adultos aprendan y desarrollen su potencial. La diversidad de alumnos no debe verse como un problema, sino como una oportunidad. La inclusión no se puede lograr si se ve como un inconveniente o si las personas creen que los niveles de capacidad de los alumnos son fijos. Los sistemas educativos deben responder a las necesidades de todos los alumnos.  

Para ayudar a lograr este objetivo, en el informe se presentan las siguientes recomendaciones:  

  1. Ampliar la comprensión de la educación inclusiva: debe incluir a todos los alumnos, independientemente de su identidad, antecedentes o capacidad.  
  2. Dirigir el financiamiento a los que se quedan atrás: No puede haber inclusión mientras millones no tengan acceso a la educación. 
  3. Compartir conocimientos y recursos: esta es la única manera de mantener una transición hacia la inclusión. 
  4. Participar en consultas significativas con las comunidades y los padres: la inclusión no puede imponerse desde arriba. 
  5. Asegurar la cooperación entre los departamentos, sectores y niveles gubernamentales: la inclusión en la educación es solo una. 
  6. Hacer espacio para que los actores no gubernamentales desafíen y llenen las brechas: También deben asegurarse de trabajar hacia el mismo objetivo de inclusión. 
  7.  Aplicar el diseño universal: Asegurar que los sistemas inclusivos cumplan con el potencial de cada alumno. 
  8.  Preparar, empoderar y motivar a los docentes y formadores: Todos los maestros deben estar preparados para enseñar a todos los estudiantes. 
  9. Recopilar datos sobre y para la inclusión con atención y respeto: Evitando el etiquetado que estigmatiza. 
  10. Aprenda de sus compañeros: Un cambio hacia la inclusión no es fácil.

Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar para garantizar que ningún niño se quede atrás y que la inversión en la educación inclusiva se convierta en una prioridad en todos los niveles de liderazgo. Necesitamos sistemas e instituciones de educación que trabajen para todos, independientemente de la identidad o las identidades, donde las personas se sientan seguras y puedan prosperar.

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