Transformación digital y una oportunidad para el Desarrollo Humano – Noticias AMAGI
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Transformación digital y una oportunidad para el Desarrollo Humano

Nos encontramos en plena cuarta revolución industrial y su impacto sobre gobiernos, negocios y economías será tan importante como impredecible.

 

No deberíamos subestimar el cambio que se avecina, dado que esta revolución tiene al menos tres diferencias respecto a las anteriores.

 

La primera diferencia es la velocidad. Las revoluciones industriales anteriores sucedieron a lo largo de varias décadas pero la cuarta se está desarrollando a gran velocidad.

 

La segunda es que la cuarta revolución industrial está impulsada por una amplia gama de nuevos avances no sólo en el ámbito digital (tales como la inteligencia artificial) sino también en el ámbito físico (nuevos materiales) y en el ámbito biológico (bioingeniería). Las nuevas tecnologías y la interacción entre ellas ofrecerán nuevas formas de crear y consumir, transformarán la manera en que se prestan y se accede a los servicios públicos, a la vez que habilitarán nuevas formas para comunicarse y gobernar.

 

La tercera diferencia es que esta revolución no se limita a la innovación de un producto o servicio sino que se trata de innovar sistemas enteros. Tomemos como ejemplo la plataforma de transporte compartido Uber. No produce automóviles nuevos, sino que es en sí misma un sistema de transporte totalmente nuevo que está creando la economía compartida del mañana. Estos cambios hacen que la transformación pase de ser puramente económica a ser también social.

 

Las posibles ventajas económicas y sociales a futuro que trae esta cuarta revolución dependen cada vez más de tecnologías más recientes que, a su vez, dependen de la existencia y la maduración de estos pilares, entre los que se encuentran internet de las cosas, la nube, el análisis de big data, la inteligencia artificial y blockchain, entre otros. Navegar con éxito la transformación digital puede tratarse menos de políticas tecnológicas y más políticas distributivas. ¿Cómo garantizar que haya oportunidades para todos?. No todas las tecnologías emergentes alterarán el terreno social, pero algunas tienen un verdadero potencial para modificar el orden establecido, cambiar la manera en la que las personas viven y trabajan y reacomodar los conjuntos de valores. Por lo tanto, es fundamental que los líderes políticos comprendan qué tecnologías serán importantes para ellos y se preparen debidamente.

 

 

Inteligencia Artificial

 

Entendemos por inteligencia artificial los sistemas informáticos que han sido diseñados para interactuar con el mundo a través de funcionalidades (como la percepción visual y el reconocimiento de la voz) y comportamientos inteligentes que concebimos como esencialmente humanos (por ejemplo, evaluar la información disponible y actuar de la manera más sensata para lograr un determinado objetivo). Estos sistemas informáticos utilizan una serie de distintos algoritmos, funcionalidades de toma de decisiones y grandes volúmenes de datos para ofrecer una solución o una respuesta a una solicitud. La inteligencia artificial puede ayudarnos de muchas formas: puede realizar tareas difíciles, peligrosas o repetitivas, ayudarnos a salvar vidas y hacer frente a catástrofes, entretenernos y hacer más cómoda nuestra vida diaria. El verdadero potencial de la inteligencia artificial comprende no sólo el desarrollo de máquinas inteligentes y robots que aprenden, sino también la manera en que estos sistemas inciden en nuestros hábitos sociales e incluso biológicos, lo que conduce a nuevas formas de organización, percepción e interacción. Sin embargo, a medida que el uso de servicios con inteligencia artificial se generaliza, los encargados de elaborar las normas pertinentes deben comenzar a desarrollar reglas que permitan gestionar también la seguridad y la privacidad asociados con el uso de estas nuevas herramientas.

 

 

Blockchain

 

Blockchain, o cadena de bloques, es una estructura de datos que permite crear un registro digital de transacciones y compartirla en una red distribuida de computadoras. El blockchain es la versión futurista del antiguo libro de registro en papel que utilizaban los negocios para llevar el registro de sus transacciones. Lo que hace tan especial al blockchain es que elimina al intermediario. Ya existen muchos sitios donde es posible almacenar información en línea.

 

La naturaleza de la tecnología blockchain, segura, difícil de alterar y abierta tanto a ricos como aquellos con menos recursos, es lo que podría marcar un punto de inflexión para los habitantes de países de bajos ingresos o de estados frágiles en riesgo de colapso económico, corrupción o conflicto.

 

Las personas de escasos recursos que viven en países con bajos ingresos se encuentran en una posición menos favorable para adoptar esta tecnología. En este momento, para utilizar una plataforma impulsada por blockchain es necesario tener una computadora o un teléfono inteligente y estar conectado a internet. Muchas personas en el mundo en desarrollo no tienen acceso a ello, por lo que el desafío reside en cómo hacer para que blockchain funcione en un teléfono celular. Otra pregunta clave no es si se utilizarán los sistemas de blockchain, sino de qué manera se van a usar. La idea del blockchain abierto consiste en darle a la persona el control seguro y fiable de sus activos, ya sea dinero, calificaciones académicas, obras de arte o cualquier otro bien. Esto debería disminuir o eliminar una administración inadecuada por los intermediarios. A medida que las aplicaciones de blockchain crecen más allá de las monedas digitales y de ese modo permiten una creciente gama de transacciones, se prevé que estas nuevas ventajas se apoyarán unas a otras.

 

 

Internet de las cosas

 

Este concepto representa el próximo paso hacia la digitalización de nuestra sociedad y nuestra economía donde los objetos y las personas están interconectados a través de redes de comunicación e informan acerca de su estado o del entorno que los rodea.

 

Internet de las cosas es básicamente la idea de conectar a internet cualquier dispositivo que tenga un botón de encendido y apagado. A medida que evolucionen las cosas que están conectadas a internet, éstas se tornarán más inteligentes y brindarán información más útil. Además de simplemente enviar datos brutos, las cosas conectadas pronto comenzarán a enviar información compleja a las máquinas, computadoras y personas para su evaluación más profunda y para agilizar la toma de decisiones.

 

 

Big Data

 

“Big data” (o “megadatos”) es el nombre que reciben las grandes cantidades de datos producidos a gran velocidad por un gran número de fuentes diversas. Los datos pueden ser creados tanto por personas como por máquinas, como es el caso de los sensores que recogen información sobre el clima, imágenes satelitales, fotos y videos digitales, registros de transacciones de compra, señales de GPS, etc. Comprenden una gran variedad de sectores, desde la salud hasta el transporte y la energía.

 

Los gobiernos innovadores están aprovechando el big data de esos sensores para desarrollar nuevas estrategias que permitan comprender y prever tendencias que afectan a las sociedades. Si se utiliza de forma adecuada, el análisis de big data promete algo similar a una evaluación de la efectividad de los servicios públicos prestados en el sector social imparcial y libre de ideologías. Podríamos acercarnos más a la visión de una sociedad meritocrática y tecnocrática que los políticos han comenzado a aceptar tanto a nivel estatal como local.

 

 

La Nube

 

La nube (o “cloud computing”) utiliza una red de servidores remotos alojados en internet para almacenar, gestionar y procesar datos, en lugar de hacerlo con un servidor local o una computadora personal. Se refiere a una infraestructura de internet bajo demanda y de autoservicio que permite al usuario acceder a recursos informáticos en cualquier momento y desde cualquier sitio.

 

Ésta tiene un gran potencial para democratizar la prestación de servicios sociales. La tecnología de la nube se despliega a través de enormes centros de datos que requieren un ancho de banda de alta capacidad. De este modo, los países en vías de desarrollo, incluidos los de América Latina y el Caribe, tendrán que hacer frente a posibles obstáculos como pueden ser la infraestructura o el acceso a internet para sacar el mayor provecho posible de la nube.

 

 

Realidad Virtual y Realidad Aumentada

 

La realidad virtual ofrece una experiencia totalmente nueva al transportar al usuario a un entorno digital estimulante en el que el usuario puede interactuar con la construcción digitalizada. Si bien todas estas aplicaciones se desarrollan para la industria de los videojuegos, la aplicación de estos avances en el mundo real también puede resultar ventajosa.

 

A diferencia de la realidad virtual que transporta al usuario generalmente a través de un casco a un mundo completamente virtual, las aplicaciones de realidad aumentada presentan una ilusión de capas de información gráfica superpuestas en alguna parte del campo visual del trabajador. La realidad aumentada se podría utilizar para prestar servicios estatales, permitir el acceso a formularios y postulaciones, completarlos a través de una variedad de dispositivos de realidad aumentada como teléfonos inteligentes, anteojos inteligentes, pantallas y lectores de oficina, con una amplia gama de dispositivos de accesibilidad. También se podría utilizar la realidad aumentada para brindar a ciudadanos y negocios la posibilidad de simular proyectos de obras públicas. Las comunidades interesadas en promover estilos de vida saludables y sustentables para sus ciudadanos podrían conectar servicios saludables como parques, instalaciones para recreación, mercados de productores y huertas urbanas o, festivales saludables para la comunidad con actividades saludables como caminar y andar en bicicleta, señalización y recursos para moverse en la ciudad que ofrecen opciones “saludables” u opciones con bajas huellas de carbono.

 

 

Otras tecnologías emergentes

 

La fabricación aditiva, también conocida como tecnología de impresión en tercera dimensión (3D), promete revolucionar la fabricación de todo tipo de productos.

 

Los robots o herramientas robóticas con “sentidos”, destrezas e inteligencia cada vez mayores pueden realizar tareas que solían considerarse demasiado delicadas o poco económicas de automatizar. Estas tecnologías también pueden generar importantes ventajas para la sociedad, incluidos los sistemas quirúrgicos robóticos que permiten que las intervenciones sean menos invasivas, así como prótesis y “exoesqueletos” robóticos que devuelven funciones a los amputados o a personas mayores.

 

El uso de la tecnología de internet móvil ya es prevalente, con más de 1.100 millones de personas que utilizan teléfonos inteligentes y tablets. En un plazo increíblemente breve, la capacidad de acceder a internet móvil ha pasado a ser un elemento común en las vidas de millones de personas que han desarrollado una relación más fuerte con sus teléfonos inteligentes y tablets que con cualquier otra tecnología informática anterior.

 

Las redes sociales han cambiado el acceso y el ritmo al que las personas acceden a las comunicaciones y la manera en la que participan. Las redes sociales son una herramienta poderosa que ha dado voz a las personas y les ha permitido conectarse con todo el mundo.

 

 

La cuarta revolución industrial y la transformación digital no sólo contribuyen a la productividad y a la eficiencia, sino también al desarrollo socioeconómico más amplio.

 

Las ventajas que ofrece la cuarta revolución industrial sólo se concretarán cuando la mayor parte de la población y la mayoría de las empresas, organismos de gobierno y organizaciones de la sociedad civil tengan acceso a ellas y las utilicen de forma intensiva. De hecho, las tecnologías digitales pueden contribuir a atender mejor las necesidades de los ciudadanos a través de un acceso más fácil a los servicios de salud, servicios financieros y de aprendizaje, a la vez que crea nuevas oportunidades económicas para empresas e individuos. Pero el acceso y el uso de las tecnologías digitales no es uniforme y la brecha digital plantea un desafío importante para los países de América Latina y el Caribe. También deberíamos tener en cuenta que la cuarta revolución industrial plantea desafíos para la privacidad y la seguridad.

 

La 4RI es mucho más que sólo un cambio impulsado por la tecnología; se trata de una oportunidad de ayudar a todos, incluidos los líderes, encargados del diseño de políticas y a personas de todos los grupos de ingresos y nacionalidades, a aprovechar las tecnologías convergentes para crear un futuro inclusivo y centrado en la persona.

 

La verdadera oportunidad consiste en ver más allá de la tecnología y hallar formas de otorgar a la mayor cantidad de gente la posibilidad de tener un impacto positivo en sus familias, organizaciones y comunidades.

 


 

Bibliografía Consultada:

Cristina Pombo, Ravi Gupta, Mirjana Stankovic (2018): Servicios sociales para ciudadanos digitales: oportunidades para América Latina y el Caribe, Banco Interamericano de Desarrollo (2018)

 

Foto de Portada: Designed by Freepik

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