Un escenario distópico desde la perspectiva latinoamericana y del Caribe en torno a los impactos de la Cuarta Revolución Industrial. – Noticias AMAGI
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Un escenario distópico desde la perspectiva latinoamericana y del Caribe en torno a los impactos de la Cuarta Revolución Industrial.

por Carlos Legna Verna

Profesor Emérito, Universidad de La Laguna, clegna@ull.edu.es

Introducción

Como nos enseña la prospectiva, el futuro no está determinado. En cada momento hay varios escenarios posibles, unos más probables que otros. De todos los posibles, en el escenario que se haga realidad en el futuro deberemos llevar adelante nuestras vidas.

En cada momento, hay varios futuribles. Entre ellos, algunos son los que deseamos, otros son los más probables, etc. Hay varias categorías. También podemos detectar los indeseables, los que no nos conviene. Distópicos. Conocerlos es útil porque, si podemos, debemos organizar nuestra acción para evitarlos; y si no podemos, para también organizar la acción de manera que nos vaya lo mejor posible. Esta es la finalidad de la presente ponencia: elaborar un escenario distópico para América Latina y el Caribe (ALC) en torno a los impactos de la Cuarta Revolución Industrial (CRI). Un escenario que sugiere que los países del continente deben tomar acciones fuertes y persistentes si quieren evitar sus peores males y, a la vez, aprovechar los cambios que la CRI está impulsando

Las principales tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial (CRI) y cambios que están impulsando.

Las tecnologías de frontera.

Estamos en un momento en el que se afirman cada vez más nuevas tecnologías, que cambian nuestros modos de vida, el tipo de trabajo que realizamos, la economía y las relaciones de poder entre los países. No sabemos exactamente como se desenvolverá este proceso; muchas incertidumbres lo acompañan. Pero, por eso mismo, debemos observarlo y tenerlo en cuenta para organizar la acción.

Vivimos actualmente en la fase de profundización de la Cuarta Revolución Industrial, que se apoya en la tercera y se caracteriza por la fusión de tecnologías que están borrando la línea de separación entre lo físico, lo digital y lo biológico. Un grupo de tecnologías, fuertemente interrelacionadas, dominan y lideran las dinámicas económicas y sociales. Entre ellas se encuentran: la Inteligencia artificial (IA); Big Data (BD) que es un conjunto de tecnologías creadas para almacenar información, analizarla y manejar una gran cantidad de datos; Internet de las cosas que establece una conexión entre el mundo físico y el digital; los Robots; la Realidad Aumentada; la Realidad Virtual; la impresión en 4D que utiliza la que se realiza en 3D para crear objetos “vivientes” en tres dimensiones, que pueden cambiar de forma, color o tamaño cuando reciben un estímulo externo; y la Computación en la nube.

Los Sistemas Físico-cibernéticos (SFC) y la reorganización de las cadenas de valor: relocalizaciones hacia los Centros.

Las Tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial (TCRI) penetran y moldean el funcionamiento de las fábricas: las 4.0 son bien distintas de las de las previas revoluciones industriales.

La industria 4.0 (que no está conformada sólo por industrias) se basa en Sistemas Físico-cibernéticos (SFC), construidos con software integrado en hardware, que pueden intercambiar autónomamente información entre sus componentes, ejecutar acciones y controlarse entre ellos de manera autónoma. Sus operaciones son monitoreadas, coordinadas, controladas e integradas por un corazón computacional y de comunicación. El SFC conecta todos los componentes físicos y cibernéticos y los datos.

Estos sistemas son la “piedra fundacional” de la Cuarta Revolución Industrial”, de los cuales depende el resto (Asghar et al., 2020). Están reorganizando los procesos de producción y las cadenas de valor. Desde la década de los 70 se habían producido dos tipos de deslocalizaciones de industrias, pero con las tecnologías 4.0 esta cadena se está reorganizando, y se producen fenómenos de “regreso a casa” (reshoring) y de “regreso a cerca de casa” (nearshoring).

Clusters 4.0, efectos de polarización, economías de aglomeración y concentración regional ¿nuevos polos?

Los clusters 4.0 no pueden crecer aisladamente de otras estructuras industriales y de servicios. Las necesita, pues demanda sus productos y, simultáneamente, estimula su producción. Podemos distinguir varios tipos de fertilización, o polarización, entre ellas la tecnológica, la sectorial y la fertilización que beneficia a los servicios basados en la web.

Las actividades polarizadas por los SFC pueden estar localizadas en el mismo lugar que aquél o fuera de él. En estos Centros se producen economías de aglomeración, que favorecen la concentración geográfica de las actividades fuertemente interrelacionadas. ¿Se favorece así la concentración regional? Diversos estudios realizados sugieren una respuesta positiva a esta pregunta.

Este proceso de concentración regional genera además la “Causación Acumulativa y Circular” que beneficia a los Polos y que extrae recursos de la Periferia. Por ejemplo, en Alemania, la necesidad de personal calificado para las industrias y áreas 4.0 lo está drenando desde la Unión Europea y de otros países.

Desde otra perspectiva podemos explicar la polarización dinámica que hemos descripto.

¿Condicionan los productos que exporta un país su próxima performance económica? Por supuesto, las naciones localizadas en el “espacio de productos” de mayor nivel tecnológico tienen un conjunto de productos conectados (como los de la CRI) y una dotación de recursos que favorece el rápido paso o salto hacia la producción de bienes que requieren nuevas tecnologías. En términos de lo que estamos analizando en este artículo, pueden pasar más rápidamente a producir bienes de la CRI si ya estaban produciendo los punteros de la anterior revolución.

Si lo que hemos descripto es el escenario del comportamiento geográfico de la CRI, no parece razonable suponer que las fuerzas que actualmente operan en él produzcan una mayor igualdad regional en el mundo y, por tanto, en ALC. Todo lo contrario: producirán una mayor concentración de las actividades 4.0 en áreas que ya son fuertes en sus tecnologías.

Concentración empresarial y de mercados

Sólo 33 empresas de Asia, Europa y EEUU dominan los mercados de las tecnologías. La capitalización del grupo de las famosas FAANG (Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Alphabet/Google) supera el valor del PIB de más de un país rico. El poder, los beneficios y la apropiación del mercado que ellas tienen es, frecuentemente, una consecuencia de su innovación (sus elevados beneficios son la consecuencia de ser los únicos, o pocos, proveedores de un nuevo producto o servicio). Se espera que el proceso de innovación en la industria 4.0, que reemplazará obreros y reducirá costes, les permitirá a las empresas dominantes continuar el aumento de sus cuotas de mercado y de sus beneficios, por lo que aumentarán así las desigualdades entre las empresas (United Nations Conference on Trade and Development (UNCTAD), 2019, pag. 6).

Ahora bien, estos no son los únicos efectos nocivos de la gran concentración empresarial. Hay sólidos fundamentos, según Kennet Rogoff, para afirmar que el aumento del poder de estos monopolios ha desempeñado un papel en el crecimiento de las desigualdades de ingreso y en la disminución de la capacidad de negociación de los trabajadores a la vez que reducía la tasa de innovación (Rogoff, 2019).  

Los monopolios de las grandes industrias mencionadas dificultan la entrada de competidores (Digital Competition Expert Panel, 2019), lo que favorece la consolidación de las brechas tecnológicas.

Brechas y niveles tecnológicos: escollos para evitar el atraso de ALC.

La difusión de las Tecnologías de Frontera en sus sectores productivos es una cuestión crítica para el crecimiento de ALC y, en general, para los países periféricos. Sin embargo, la revisión de la situación actual y de las tendencias relacionadas con la CRI en las tres principales estructuras industriales de ALC no da lugar para mucho optimismo:  en el sur del continente, “la travesía hacia la Industria 4.0 en Argentina –al igual que en Brasil– recién comienza” (Albrieu et al., 2019, pag. 4; Instituto Euvaldo Lodi, 2018); y la misma situación se observa en México (CAMPA, 2020; World Economic Forum, 2018).

El mencionado informe de Albrieu et al. distingue tres grupos de empresas en Argentina:1) un pequeño conjunto (6% de la muestra) que, pese a no ser enteramente 4.0, se encuentra próximo a la cima tecnológica, los Cóndores; 2) un grupo, que incluye al 45% de la muestra, que emplea tecnologías de desarrollo medio y es activo para cerrar las brechas que lo separan de la frontera tecnológica, los Alpinistas; y 3) otro grupo que abarca a cerca de la mitad de las empresas, las cuales usan tecnologías de primera y segunda generación y parecen inactivas frente al cambio tecnológico, los Trekkers.

Entre las varias conclusiones de la investigación tomamos las siguientes (Albrieu et al., 2019, pag. 4 y sigtes)::

  1. “Dentro de estas heterogeneidades, al igual que en Brasil, en términos de adopción tecnológica, la travesía hacia la Industria 4.0 recién comienza”; las tecnologías 4.0 son aún de uso marginal en ambos países; la mayor parte de las empresas operan con sistemas tecnológicos propios del estado del arte de sus industrias; “Aún es incipiente la conformación de un sistema productivo con tecnologías enteramente 4.0”; y “(…) ambos países están, en promedio, alejados de la frontera tecnológica”.
  2. En los dos países, la mayoría de las empresas no ha tomado aún acciones específicas para cerrar la brecha.
  3. En Argentina y Brasil existe una correlación entre la capacidad de exportar y el estado tecnológico de las firmas.

Consideraciones similares pueden hacerse respecto de México (CAMPA, 2020; World Economic Forum, 2018).

Hay entonces algunas empresas de ALC que corren hacia la cima de las industrias 4.0. Pero esta cima no es como la de las montañas, pues no está fija; también se eleva, y a gran velocidad; y los corredores que vienen detrás de los punteros tienen dificultades para alcanzarlos, como hemos comentado. Tienen distintas velocidades. El informe “Preparación para el futuro de la producción 2018”, elaborado para el Foro Económico Mundial, aporta conclusiones similares. Advierte que los cambios  tecnológicos que vive el sector industrial tienden a dividir al mundo en países que se mueven, en relación con la CRI, a dos velocidades distintas: los desarrollados que están preparados para asimilar los cambios en marcha, mientras que en el resto del planeta predomina la industria tradicional (World Economic Forum, 2018).

En relación con México, que, según el Informe está en un grupo mejor preparado que el de la mayoría de los de ALC, el informe reitera que tiene diversos problemas que debe solventar.

Estamos así en un mundo en el que, al menos, se mantiene la brecha tecnológica, entre regiones y empresas; y en el que se reproduce la Causación Acumulativa y Circular (CAC) “myrdaliana”, que actúa al menos en tres dominios: a) el espacial, de las relaciones interregionales; b) el empresarial; y c) el de la brecha tecnológica.

Esta situación tiene la otra cara de la moneda en las desigualdades que se observan en el mundo del trabajo y de los ingresos y en la distribución de la riqueza.

El futuro del trabajo: sesgos en la oferta de empleos, trabajadores pobres y redistribución negativa del ingreso.

Hay evidencias de que el efecto en el empleo no es neutro en relación con los tipos de formación y habilidades que se requieren de los trabajadores. En términos generales, las nuevas tecnologías substituyen tareas rutinarias, no sólo en las ocupaciones manuales, sino también en las de “cuello blanco” y administrativas (Dachs, 2018, pag. 4). La OIT observa que es posible que algunos sectores desaparezcan debido a la nuevas tecnologías, con lo cual se reorganizarán o reubicarán cadenas enteras de producción para producir más cerca de los consumidores o de los recursos (OIT, 2017ª, p. 10).

El sesgo tecnológico beneficiará sin duda a algunos trabajadores y creará problemas a otros. El funcionamiento de la economía mundial no sólo produce trabajadores pobres, sino que también reduce la proporción del ingreso total que ellos reciben.

Un escenario distópico de América Latina y el Caribe debido a la Cuarta Revolución Industrial.

  1. Los Sistemas Físico-Cibernéticos, que han germinado con la Cuarta Revolución Industrial, continuarán consolidándose en las áreas donde esa germinación ya se ha producido, que están localizadas en algunos países que no son de ALC (EEUU, Alemania, China, etc.).
  2. Los SFC están reorganizando en el mundo los procesos de producción y las cadenas de valor; y continuarán haciéndolo. Las ventajas que ofrecen hasta ahora algunas áreas industriales de ALC, debidas a los menores costes salariales, tenderán a desaparecer a medida que sea más conveniente para las empresas utilizar los robots y cobots y aprovechar las economías de aglomeración de las zonas con mayor nivel tecnológico.
  3. Esta tendencia plantea actualmente y planteará durante la próxima década un dilema para los países de ALC: mantener sus salarios bajos para evitar la relocalización hacia los Centros o elevarlos aumentando la productividad de los trabajadores. Esta situación debilitará la ya débil capacidad negociadora de los países de ALC.
  4. Además de los factores técnicos y económicos que favorecen la tendencia a la relocalización hacia los Centros, ella será reforzada por decisiones políticas.
  5. A la vez que se produce la “vuelta a casa” de algunas industrias, se producirá el desarrollo de microfactorías locales, para atender a una demanda diferenciada y “a pedido”, que no tiene problemas de economías de escala, conformarán una nueva geografía económica mundial.
  6. Las industrias y servicios 4.0 producen “fertilizaciones”, que generan efectos hacia atrás y hacia adelante sobre otras actividades. Una parte de los fertilizados, industrias y servicios cuya productividad y costes son sensibles a la distancia, continuarán localizándose junto a aquéllos, por lo que entre ambos, fertilizadores y fertilizados, seguirán fortaleciendo los complejos urbano industriales y de servicios de alta productividad e innovadores que ya existen en los Países Centrales. La CRI continuará y reforzará la diferenciación de los espacios según su nivel tecnológico; que conlleva diferencias salariales y en el ingreso per cápita
  7. Además de ser pocos, estos complejos afianzarán su liderato mundial porque las condiciones que requieren las actividades innovadoras son el resultado de la historia de la región: no existen donde no ha habido un desarrollo tecnológico previo, ni servicios calificados ni industrias de punta de la revolución industrial anterior. Se perfila así un escenario en el que unas pocas áreas estarán en la avanzada y la dinámica tecnológica; y que reorganizarán la geografía mundial.
  8. La concentración mundial no será sólo geográfica. Las tecnologías, las industrias y los servicios 4.0 están en manos de un puñado de empresas, que son monopolios u oligopolios en sus respectivos mercados. Esto debilita, y debilitará, la capacidad negociadora de los países de ALC frente a las empresas y países dominantes.
  9. Lo que hemos examinado previamente se refiere a los aspectos del escenario distópico que conciernen a las actividades industriales y de servicios del más alto nivel y dinámica tecnológicos. Son las que han generado y generarán las tecnologías que están en la frontera, que lideran la CRI (como las descriptas en la sección 2), que no están localizadas en ALC.  Las industrias de ALC son, esencialmente, hijas de revoluciones industriales anteriores y tienen que adaptar las tecnologías de frontera producidas en la Cima a sus respectivos contextos. Las tecnologías de frontera que tienen mayores posibilidades de ser integradas a los procesos productivos de ALC son las que requieren condiciones previas que sean las más próximas de las de los respectivos complejos urbano-industriales y de servicios de ALC. Estos complejos son pocos; La brecha tecnológica se mantendrá, porque las tecnologías de frontera se incorporarán más lentamente que en los Centros.
  10. Las dinámicas mencionadas se vinculan con la evolución de los salarios reales; a medida que sean mayores, las empresas localizadas en ALC serán presionadas para que aceleren la introducción de las tecnologías de frontera o se relocalicen fuera del continente. Si no existen otros factores que favorezcan su localización en ALC, serán tentadas a relocalizarse hacia los Centros.
  11. Las empresas agrícolas y ganaderas mantendrán su competitividad internacional si continúan incorporando tecnologías de la CRI, si frenan la degradación de las tierras agrícolas, si los gobiernos de la región no implementan políticas contrarias a este sector y si sus productos respetan las normativas internacionales de calidad. A estos condicionantes se suma que, al menos, la Unión Europea y EEUU no impongan más medidas proteccionistas a su producción primaria.
  12. Las producciones mencionadas en el párrafo anterior son un factor clave para equilibrar el Balance de Pagos de los países de ALC.
  13. El escenario distingue entonces seis grupos de actividades con sus respectivos niveles tecnológicos, de los cuales el superior estará fuera de ALC; los Cóndores permanecerán a distancia de la Cima, no acortarán distancias y, de todas maneras, deberán correr para poder permanecer en la misma posición; los Alpinistas y los Trekkers probablemente se atrasarán así como la agricultura de baja productividad; y la más productiva podrá mantener su competitividad internacional, si se cumplen los requisitos que hemos expuesto. Los Cóndores y la agricultura competitiva internacionalmente tienen poco peso en el PIB, por lo que los niveles tecnológicos medios de ALC tenderán a atrasarse respecto de los Centros. Los Cóndores tienden a ser exportadores, por lo que continuarán las diferencias tecnológicas y de productividad entre los sectores exportadores y los orientados hacia el mercado interno.
  14. Esta dinámica causa y causará desigualdades en el mundo del trabajo, de los ingresos y en la distribución de la riqueza. El sesgo tecnológico en la demanda de trabajo y el aumento de la participación del PIB de las industrias de alta tecnología en ALC durante la próxima década; consecuentemente, a medida que transcurren los años, se irá acentuando el excedente de oferta de la mano de obra no calificada, su desempleo estructural y sus bajos salarios. Ésta es y será la fuente de trabajadores pobres, que crecerán.
  15. Aumentará, por tanto, la desigualdad de ingresos entre estos trabajadores y los que tienen mayor calificación. Se combinarán dos fenómenos: aumentos de las diferencias salariales con una reducción (o constancia) de la participación del trabajo en el Ingreso Nacional. A ellos debe agregarse que muchos trabajadores deberán vivir períodos de desempleo involuntario; y no tendrán ninguna seguridad de disponer de un trabajo y de un ingreso estables, que al menos les alcance para sobrevivir.

Discusión

De los varios tipos posibles de escenarios, se ha elaborado uno sólo, pesimista, distópico, y, sin embargo, posible. ALC tiene otras trayectorias posibles, pero para que ellas se hagan efectivas son necesarias políticas fuertes y persistentes. El escenario presentado aquí tiene al menos una limitación, pues se concentra en los efectos de la CRI sobre ALC; y no incluye otros aspectos relevantes de la presente situación internacional, como los cambios que se están produciendo en la geopolítica mundial. Desde el punto de vista de la acción, el escenario distópico es útil porque ha sido construido suponiendo que no se aplican políticas para cambiar el curso de las cosas; y, entonces, es un llamado de atención si no se desea que el continente se desplace en la dirección distópica.

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