Vivamos sin contaminación por plásticos – Noticias AMAGI
16909
post-template-default,single,single-post,postid-16909,single-format-standard,qode-listing-1.0.1,qode-social-login-1.0,qode-news-1.0,qode-quick-links-1.0,qode-restaurant-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1400,vss_responsive_adv,vss_width_768,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-17.1,qode-theme-bridge,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive

Vivamos sin contaminación por plásticos

¡Rechaza lo que no puedes reusar!

 

#SinContaminación por plásticos

 

Enfrentemos juntos uno de los desafíos ambientales más importantes de nuestro tiempo. Preservar la biodiversidad terrestre y marina de nuestro planeta  es esencial para nuestro bienestar. Sin embargo, el modelo de producción y consumo actual es una amenaza para las especies animales y vegetales. Los avances tecnológicos, las políticas y los recursos financieros no son suficientes, por sí solos, para alcanzar el objetivo del desarrollo sostenible. Debemos cambiar nuestra forma de pensar y actuar.

 

Qué cambios podemos hacer en nuestra vida diaria para reducir la pesada carga que implica la contaminación por plásticos para la naturaleza, la vida silvestre y nuestra propia salud. Si bien el plástico tiene muchos usos valiosos, nos hemos vuelto dependientes del plástico de un solo uso o desechable, con graves consecuencias ambientales.

 

Llamado a la acción:

 

  • Los gobiernos deben liderar la transición hacia una nueva economía del plástico promulgando políticas que impulsen un modelo más circular de diseño y producción de este material.

 

  • El sector privado debe innovar, adoptando modelos comerciales que reduzcan el impacto de sus productos en las partes finales de la cadena de suministro.

 

  • Los ciudadanos deben actuar como consumidores informados, exigiendo productos sostenibles y adoptando hábitos sensatos en sus propias vidas.

 

Hoy me comprometo a:
  • Decir NO a los sorbetes de plástico
  • Usar bolsas reutilizables
  • Evitar productos con microperlas (microplásticos)
  • Elegir productos sin embalaje plástico o con el menor posible
  • Utilizar una botella rellenable evitando las de plástico descartables
  • Usar tus propios envases de comida para llevar

 

 

Un problema de diseño

 

Nuestro problema con el plástico es un problema de diseño. Nuestros sistemas de fabricación, distribución, consumo y comercio de plástico (de hecho nuestra economía global) deben cambiar. Para tener un planeta #SinContaminación por plásticos, tenemos que replantear por completo nuestro enfoque de diseño, producción y uso de productos plásticos.

 

Soluciones que conducen a un cambio sostenible en las actividades iniciales de la cadena de suministro:

 

El modelo lineal de obsolescencia planificada, en el que los artículos están diseñados para desecharse inmediatamente después del uso, debe finalizar. En el corazón de esto se encuentra la responsabilidad del productor. Los fabricantes deben responsabilizarse por todo el ciclo de vida de sus productos de consumo.

 

Al mismo tiempo, aquellas compañías que adopten activamente su responsabilidad social deberían ser recompensadas por pasar a un modelo más circular de diseño y producción, lo que incentivaría aún más a otras compañías a hacer lo mismo.

 

Los cambios en las prácticas comerciales y de los consumidores deben ser respaldados y, en algunos casos, impulsados por la política. Los responsables políticos y los gobiernos de todo el mundo deben salvaguardar los preciosos recursos ambientales y la salud pública, fomentando la producción y el consumo sostenibles a través de la legislación. La prohibición de bolsas de plástico en más de 100 países demuestra cuán poderosa puede ser la acción directa de los gobiernos en contra de la contaminación por plásticos.

 

 

Debemos trabajar en cuatro áreas clave:

 

  • Reducir los plásticos de un solo uso, 50% de los plásticos de consumo están diseñados para usarse una sola vez, de modo que proporcionen una comodidad momentánea antes de ser desechados. Eliminar los plásticos de un solo uso, tanto de las cadenas de diseño como de nuestros hábitos de consumo, es un primer paso crucial para vencer la contaminación por plásticos.

 

  • Mejorar la gestión de residuos, Cerca de un tercio de los plásticos que utilizamos escapan a nuestros sistemas de recolección. Una vez en el ambiente, los plásticos no 
    desaparecen, simplemente se vuelven cada vez más pequeños, duran un siglo o más y es así como ingresan a nuestra cadena alimentaria. Los esquemas de gestión y reciclaje de desechos son esenciales para una nueva economía del plástico.

 

  • Erradicar los microplásticos, Estudios recientes muestran que más de 90%del agua embotellada y 83% del agua del grifo contienen microplásticos. Nadie está seg
    uro de lo que eso significa para la salud humana, pero cantidades crecientes están apareciendo en nuestra sangre, estómagos y pulmones con una regularidad cada vez mayor. Las microperlas plásticas en los productos de belleza y otros materiales no recuperables empeoran la situación.

 

  • Promover la investigación de alternativas Las soluciones alternativas a los plásticos a base de petróleo son limitadas y difíciles de expandir masivamente. Se necesita más investigación para hacer que las alternativas al plástico sean sostenibles y económicamente viables, así como disponibles para todos los consumidores.

 

 

 

Limpiemos nuestros océanos

 

La polución por plástico está causando enormes daños a nuestros recursos marinos. El plástico desechado se puede encontrar en playas de todo el mundo, y cada vez hay más evidencia científica de ello en nuestras cadenas alimenticias, desde microplásticos en nuestros mariscos hasta microfibras plásticas en nuestra agua corriente.

 

Emily Penn es defensora de los océanos, navegante, artista y Arquitecta graduada de la Universidad de Cambridge, ella creció navegando botes para una persona, por lo que entraba y salía del agua desde muy chica; a los 21 años rodeó el planeta en el barco de biocombustibles Earthrace. Allí comenzó a entender los desafíos que enfrenta nuestro océano. Vio lo importante que es el océano para nuestra supervivencia. Cuánto nosotros, como seres humanos, realmente dependemos de él. Para la comida, para el oxígeno en nuestro aire, para nuestra fuente de agua,para la temperatura y el clima.

 

Su búsqueda de soluciones la ha llevado a organizar la limpieza de residuos más grande de la historia desde Tonga, una pequeña isla del Pacífico Sur. En diversas entrevistas Emily comenta su experiencia durante uno de sus viajes: “Me despertó, en medio de la noche, un ruido sordo en el casco de nuestro barco. Corrimos hasta la cubierta y nos dimos cuenta de que estábamos rodeados de trozos de plástico que flotaban en el océano. No tenía ningún sentido. Estábamos a más de 1.000 millas de la costa. Las personas más próximas a nosotros se encontraban en la Estación Espacial Internacional, circulando en órbita sobre nuestras cabezas. Y sin embargo había evidencias de vida humana y basura a nuestro alrededor, en uno de los lugares más remotos del planeta. En el mar comprobé de primera mano el colapso de las pesquerías, la acumulación de sustancias tóxicas en los organismos marinos, la dependencia de las comunidades insulares de alimentos envasados importados y el alcance de la contaminación causada por los plásticos. Nos detuvimos en pequeñas islas y descubrimos que los lugareños ya no podían pescar para alimentar a sus familias porque los buques comerciales habían provocado el colapso de sus pesquerías. Ya no podían cultivar la tierra porque el aumento del nivel del mar la había hecho demasiado salada. Esto generó la dependencia de los alimentos importados, que vienen envueltos y envasados en este extraño nuevo material, el plástico. Sin ningún sistema para tratar este tipo de residuos, la basura acaba en la playa y en el océano, o simplemente se quema. Todavía noto el olor nauseabundo del plástico quemado. Cuando empecé a investigar qué originaba aquel olor, descubrí que algunos compuestos químicos, las dioxinas, que se forman durante la combustión incompleta de los desechos son sustancias carcinógenas que pueden ser absorbidas por nuestro organismo. Y así, esta se convirtió en mi primera misión: eliminar la quema de plástico en un grupo de islas en Tonga.”

 

 

Giros Oceánicos

 

Gran parte de los océanos están contaminados por plásticos y productos químicos fabricados por el hombre. La mayor parte no se puede ver desde la superficie a simple vista, lo que hace que los mares parezcan más limpios de lo que realmente son, y significa que una limpieza a gran escala es un desafío inmenso. Una vez que el plástico deja la tierra, se mueve con las corrientes oceánicas y se acumula en cinco puntos calientes, conocidos como los cinco giros oceánicos subtropicales. A pesar de las teorías de ‘islas de plástico’, la realidad es que el plástico es más pequeño de lo esperado. Incluso es muy difícil distinguir el plástico del plancton. El plástico no sólo tiene un impacto negativo para el ambiente, sino que también ha entrado en nuestra cadena alimentaria, haciendo que en nuestro organismo también ingresen sustancias tóxicas.

Es así como Emily decidió hacerse una prueba de sangre para descubrir qué sustancias químicas tóxicas tenía dentro suyo. Trabajando en conjunto con la Campaña “Planeta Seguro” de las Naciones Unidas, la primera tripulación de eXXpedición eligió analizar la presencia en su cuerpo de 35 químicos que están prohibidos porque se sabe que son tóxicos para los humanos y el ambiente. De esos 35 químicos, 29 de ellos estaban dentro de su cuerpo. La concentración de los productos químicos no fue alarmantemente alta, pero es un indicador escalofriante de hacia dónde podría dirigirse la sociedad.

 

 

Soluciones

 

La exploración, la comprensión y la educación son clave para ayudarnos a averiguar cómo recuperar la salud de los océanos. Hay formas de atacar el problema en cada fase, desde el origen hasta el océano y desde el diseño de los productos hasta la gestión de los residuos. Pero para resolver estos problemas a largo plazo, debemos “cerrar el grifo” en el origen.” Comenta Emily, “Tenemos que trabajar desde la fuente. Esta acción ascendente es necesaria en todos los sectores de la sociedad, trabajando con los diseñadores en la industria, los encargados de la formulación de políticas a nivel gubernamental y todos nosotros como consumidores individuales.

 

Si queremos seguir contando con el océano como fuente de alimentos, energía, transporte y minerales para las generaciones venideras, tenemos que detener el flujo de desechos e idear formas más sostenibles de utilizar este vital recurso.

 

 

Lea más sobre Emily Penn y su trabajo en los siguientes enlaces:
www.emilypenn.co.uk | www.exxpedition.com

 

#SalvemosLosOceanos
#DiaDeLosOceanos
#MaresLimpios
#SinContaminación por plásticos
#DíaMundialDelMedioAmbiente

 


Fuentes consultadas:

 

Página oficial de la ONU Día del Medio Ambiente disponible en: http://worldenvironmentday.global/es/

 

Aprender a conocer y amar los océanos, disponible en: https://unchronicle.un.org/es/article/aprender-conocer-y-amar-los-oc-anos

 

Página oficial de Emily Penn: www.emilypenn.co.uk

 

#Seguinos en Instagram
A %d blogueros les gusta esto: